“Municipio de Arecibo se niega a pagar el agua”.

Definitivamente, este titular jamás adornará la primera plana de la gaceta trimestral Arecibo Hoy, que se publica con fondos municipales en ese municipio y que orgullosamente cuenta de los avances en la Villa del Capitán Correa, aunque se le escapen algunos detalles, como la deuda millonaria que mantiene la ciudad con la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

A pesar de que el portavoz del ayuntamiento, Waldo Díaz, defendió a capa y espada el esfuerzo publicitario, que “solo le cuesta $4,000 al Municipio”, muchos ciudadanos estarían de acuerdo en aceptar que “con ese poquito” se puede comenzar a pagar la deuda de $1.5 millones que tienen con la AAA.

Resulta que, tras no poder lograr un acuerdo satisfactorio para ambas partes ayer en la tarde, la AAA decidió suspender el suministro de agua en la casa alcaldía.

Según el director de Servicio al Ciente de la corporación pública, Gustavo Marín Ramos, el Municipio le adeuda esta cantidad, que se ha ido acumulando desde el año fiscal 2011-2012 –cuando Lemuel Soto Santiago administraba las riendas del Municipio– y, aunque se estaban haciendo pagos mensuales, desde mayo del año pasado, Acueductos no ha recibido ni un solo centavo por el servicio brindado.

“De las conversaciones que tuve personalmente con el alcalde, él me explica la situación financiera del Municipio y accedimos a aceptarle los $80,000 que nos ofreció como pago inicial, a sabiendas de que eso no representaba ni un cinco por ciento de la deuda que está vigente”, señaló.

Sin embargo, dijo, se le impuso una condición que estipulaba que los pagos restantes se tenían que hacer a través de un gravamen de los ingresos del CRIM –como garantía de repago–, lo que el alcalde no aceptó.

Indicó que entre las alternativas de repago figuraba una que liquidaría la deuda en 36 meses, abonando $49,000 mensuales, y la otra, de $41,000 recurrentes por 30 meses.

“Los otros municipios lograron acuerdos para satisfacer los planes de pagos, pero en el caso de Arecibo, no se pudo lograr”, sostuvo Marín Ramos en referencia a los pueblos de Toa Baja, Cataño y Yauco, que también mantienen deudas millonarias.

Entretanto, el ejecutivo municipal, Carlos Molina Rodríguez, de inmediato calificó esta acción como un “movimiento político” en su contra.

“¿A que no le cortan el agua a ningún municipio popular? Porque yo sé de muchos municipios rojos que deben miles de millones de dólares y otras agencias gubernamentales y siguen con agua”, reclamó.

“Yo les pido que sean justos, que dejen los colores y la política y que nos den una alternativa real”, sostuvo.