Ya le volvió el agua al Municipio de Arecibo.

Tras el mal rato de ser el primer municipio al que le cortan el agua por falta de pago, el alcalde Carlos Molina y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado (AAA) llegaron finalmente a un acuerdo, mediante el cual la municipalidad abonará $330,000 para amortiguar la deuda de $1.5 millones que llevó a la Corporación a suspenderle el servicio de agua.

El director de Servicio al Cliente de la AAA, Gustavo Marín Ramos, informó que “se acordó que el Municipio abonará $330,000 a la deuda, de los cuales $80,000 provendrán de las arcas municipales y $256,000 del Banco Gubernamental de Fomento (BGF)”.

Molina se comprometió a cumplir religiosamente con el pago de consumo mensual, que promedia los $65,000.

Marín explicó que, para saldar el balance de $1.1 millones, se le concedió a Molina un periodo de seis meses para que se haga efectivo el cobro de $1.5 millones de una demanda que se ganó contra la Autoridad de Terrenos.

“Le dimos ese término y nos puso esa sentencia en garantía. Durante ese tiempo, logramos que el alcalde nos pague los $65,000 de su factura corriente mensual”, agregó.

Hizo claro que llegar a este acuerdo tomó un sinnúmero de gestiones y conversaciones que iniciaron desde enero, no solo con Arecibo, sino también con Yauco, que debe $970,000; Toa Baja, con $1.6 millones y Cataño, que adeuda $2.3 millones, con los que ya se había llegado a un acuerdo.

En tanto, Molina indicó que, a pesar de la suspensión del agua, siguieron operando.

¿Fue bien incómodo?

Sí, pero no tuvimos problemas. Dimos servicios y atendimos a las personas.

Lo único que no se podía usar eran los baños.

“Usamos unas cisterna que ya habían”, ripostó.

“Llegamos a un acuerdo como lo pedíamos, como yo quería, porque no quería comprometer la remesa del CRIM, que es lo que se utiliza para el pago de salarios de los más de 700 empleados municipales”, dijo Molina a Primera Hora.

Hay una demanda del CRIM contra la Autoridad de Tierras y hay una orden de un tribunal para pagar $1,578,000, explicó, con lo que saldarán la deuda.

“Vamos a depositar $80,000 la semana que viene y, de un balance de $250,000 de nuestro margen prestatario con el BGF, completaremos un abono de $330”, acotó Molina.

¿Es la primera vez que le cortan el agua a un municipio?

Es igual que si le cortaran el servicio a una madre que tenga un niño impedido, porque el Municipio le da servicios a personas sin hogar, envejecientes, deambulantes... o ayuda a pagar el agua y la luz”, enumeró.

“Es una mala experiencia. Recomiendo que, antes de llegar a esa alternativa, den la oportunidad a las partes de plan de pago”, apuntó.

Pero, ¿a usted no le dieron la oportunidad?

Bueno, por teléfono, hasta hoy (ayer), que nos reunimos.

Es mejor que paguen, ¿no?

Yo nunca me negué a pagar. Lo que yo me tranqué era entregar la remesa del CRIM.