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Exigen nuevo plantel en Barceloneta

11/17/2009 |
Padres y alumnos de la escuela Héctor Ruiz Martínez, en Barceloneta, protestaron en reclamo de que se les asigne una nueva instalación. (Para Primera Hora / Nelson Reyes Faría)  

Barceloneta. Los $18 millones que se invirtieron en la escuela intermedia Héctor Ruiz Martínez, en Barceloneta, fueron tirados a la basura, a juicio de los padres y madres que tienen a sus hijos en ese plantel y que se mantienen en paro hasta que no se les asigne una nueva instalación.

“La escuela no sirve para nada y está paralizada indefinidamente. La situación quedará en un proceso legal por los vicios de construcción”, denunció Lisandra Muñiz Acevedo, portavoz de los padres y madres, quien dijo que la única solución que les dan “es que nos quedemos en la (escuela elemental) Elí Ramos”.

Desde que comenzó el semestre escolar, el Departamento de Educación estableció un programa de interlocking para poder recibir –durante la mañana– a los cerca de 690 alumnos de la escuela elemental y –en la tarde– acoger a los casi 800 estudiantes de la escuela intermedia.

Según los progenitores, esta situación no se puede prolongar porque afecta el proceso educativo y recreativo de todos los estudiantes.

“Los niños de intermedia no caben ni en los asientos de la escuela elemental porque son de un tamaño pequeño”, dijo Muñiz Acevedo.

Asimismo, las madres en protesta señalaron que los maestros no pueden usar las computadoras en los cursos que integran esta tecnología en su currículo. Tampoco les han dejado trasladar todos los libros de la escuela intermedia y alegan que el tiempo lectivo se ha reducido para poder acomodar los horarios de las dos escuelas.

“Los maestros están haciendo de tripas corazones”, comentó la portavoz del grupo. “Ya no aguantamos más nada. En esta escuela no caben”, añadió.

Las madres sostienen que el aprovechamiento académico se afectó porque los estudiantes de intermedia llegan a sus casas cerca de las 6:00 de la tarde para comenzar sus tareas. El horario escolar también les arruinó a muchos de los estudiantes el tiempo que disponían para hacer actividades deportivas y recreativas.

“Yo tengo una niña con impedimentos que necesita clases de natación y no va desde que empezó el interlocking”, expresó Blanca Rivera Negrón.

Los estudiantes de la escuela elemental, por su parte, también han sido afectados por la rapidez con la que presuntamente tienen que ir a cada clase para dar paso al horario vespertino.

“Lo que queremos es que tanto el Departamento de Educación, la alcaldía de Barceloneta y las agencias que realmente tienen que ver con esto, vengan y nos den la cara”, insistió Muñiz Acevedo, quien alegó que el único que se ha ocupado del asunto es el representante de ese distrito, Gabriel Rodríguez Aguiló, quien inició una pesquisa en la Cámara de Representantes.

Rodríguez Aguiló informó que la investigación sobre la construcción de la escuela continúa con el propósito de fijar responsabilidades. También explicó que la Autoridad de Edificios Públicos realiza una evaluación legal del contrato y las fallas en el edificio que se estrenó en 2006.

A los padres y madres les parece bien que se busque al responsable, pero exigen que en lo que eso ocurre se les asigne un edificio provisional para la escuela intermedia.

De igual forma, la portavoz del grupo dijo que temen que la escuela Elí Ramos pueda presentar problemas similares a los que tiene la escuela intermedia porque, alegó, ambas se construyeron en terrenos donde abundan los sumideros.

En la escuela intermedia presuntamente hay más de 30 paredes sin refuerzo estructural y sin seguir los planos disponibles, un ingeniero no licenciado inspeccionaba y certificaba la construcción y hay minutas incompletas sobre el historial de la construcción, denunció el legislador.