Los daños causados por el huracán Ida en el estado de Luisiana en Estados Unidos y las inundaciones repentinas que azotaron Europa el verano pasado ayudaron a hacer de 2021 uno de los años más costosos en cuanto a desastres naturales, indicó la compañía reaseguradora Munich Re el lunes.

El reporte anual de la compañía fijó las pérdidas económicas en general del año pasado por desastres naturales en todo el mundo en 280,000 millones de dólares, lo que lo convierte en el cuarto más costoso después de 2011, el año del terremoto y el tsunami en Japón.

Las pérdidas aseguradas en 2021 totalizaron 120,000 millones de dólares, la segunda cifra más alta desde 2017, cuando los huracanes Harvey, Irma y María azotaron el Continente Americano, de acuerdo con Munich Re.

Más de una tercera parte de esas pérdidas aseguradas el año pasado fue causada por Ida (36,000 millones de dólares) y las inundaciones de julio en Europa (13,000 millones).

Casi 10,000 personas murieron como resultado de un desastre natural en 2021, comparable al número de muertos en años recientes, señaló Munich Re.

La compañía advirtió que los estudios muestran un vínculo entre el calentamiento global y los desastres naturales.

“Las imágenes de desastres naturales en 2021 son perturbadoras”, dijo Torsten Jeworrek, un miembro del consejo administrativo de Munich Re.

“La investigación climática confirma cada vez más que el clima extremo es cada vez más probable”, dijo. “Las sociedades necesitan adaptarse urgentemente a los riesgos climáticos crecientes y hacer de la protección climática una prioridad”.

Las medidas satelitales muestran que 2021 fue uno de los años más cálidos de que se tengan registro, con la temperatura promedio anual 1,1-1,2 grados centígrados Celsius más alta que en periodo preindustrial de 1850-1900, afirmó el Servicio de Cambio Climático Copérnico de la Unión Europea el lunes.

Europa vivió su verano más caliente del que se tenga registro, sostuvo.