El cuarteto de sospechosos de asesinar a la fiscal Francelis Ortiz Pagán, el pasado 19 de enero frente a su hogar en el barrio Guzmán Arriba de Río Grande, salió ese día “a cazar” en busca de un automóvil para robar. 

Así lo reveló hoy, jueves, el secretario de Justicia, César Miranda, durante una rueda de prensa conjunta con el superintendente de la Policía, José L. Caldero López; el jefe de los fiscales, José B. Capó, y el Superintendente Auxiliar de Investigación Criminal (SAIC), el coronel Antonio López.

En el encuentro con los periodistas, los funcionarios confirmaron el esclarecimiento del caso y el arresto de tres de los cuatro sospechosos. 

Relacionadas

La pesquisa reveló que esa madrugada, Ortiz Pagán, de 42 años, se encontraba en ruta hacia su hogar tras salir de trabajar y fue divisada por los cuatro individuos, quienes decidieron seguirla para cometer un “carjacking”. 

“Estas personas salen a cazar de noche, a buscar autos. Da la casualidad de que cuando están en una intersección, ven pasar a la fiscal y entonces ahí la siguen y uno de los individuos dice: ‘ese carro lo quiero yo’. Cuando ella llega a su residencia y está esperando que abra el portón, se baja uno de los individuos y trata de abrirle la puerta. Como no abre, le hace unos disparos”, relató Caldero López. 

El funcionario agregó que en ese momento, el asaltante no sabía quién iba a bordo del vehículo y aún no se ha establecido si la fiscal se resistió al asalto. 

Los detenidos, de entre 20 y 22 años, son sospechosos de asaltos y hurtos de vehículos en los municipios de Caguas, Carolina, Juncos y Cayey, cometidos desde el mes de octubre del año pasado. Ninguno tiene antecedentes penales, a pesar de operar como una pandilla activa. 

Fuentes apuntan a confesión de uno de los participantes

Según fuentes allegadas a la pesquisa, durante la noche de este miércoles, un individuo que estaba recluido en el Centro Médico de Río Piedras con una herida de bala confesó su participación en los hechos.

El hombre, de 20 años, fue transportado horas después del asesinato de la fiscal en un automóvil color blanco con la misma descripción del vehículo en el que supuestamente el cuarteto cometió el crimen hasta el Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Juncos, donde lo abandonaron. 

Las autoridades teorizan que el sospechoso herido de bala en la pierna izquierda, quien es vecino del barrio Quebrada de San Lorenzo, recibió el impacto durante un intercambio de disparos en un residencial de San Lorenzo, donde la pandilla supuestamente tuvo problemas esa madrugada. El joven, sin embargo, alegó que le dispararon mientras caminaba con un amigo.

Los funcionarios no quisieron confirmar la información durante la rueda de prensa, ya que se encuentran levantando expediente en medio del proceso de las entrevistas de rigor. 

Otro de los detenidos es un sujeto de 20 años, quien se vincula con el robo a mano armada de un automóvil marca Ford Fiesta el 20 de enero a las 12:29 a.m., en la carretera PR-171, en Cayey.

El 24 de enero, este residente del sector Asomante en el barrio Tejas de Las Piedras sufrió un accidente de tránsito a las 4:06 a.m. en la carretera PR-183, por la entrada hacia la urbanización San Cristóbal de Las Piedras, donde se estrelló contra un poste del tendido eléctrico de cemento mientras transitaba a unas 70 millas por hora, detallaron las fuentes allegadas a la pesquisa.

Un tercer sospechoso fue detenido durante la madrugada de este jueves y las autoridades buscan al cuarto.

Presentarán cargos en el foro estatal 

Por su parte, Miranda indicó que la jurisdicción del caso permanecerá en el foro estatal, determinación que surgió luego de una consulta con el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), con el que la agencia mantiene acuerdos para la presentación de cargos en este tipo de delitos. 

“Este caso lo vamos a radicar nosotros. Este es un caso que envuelve un principio fundamental que toca la moral de la Policía de Puerto Rico, que toca de cerca la moral del Departamento de Justicia y vamos a radicar el caso en la jurisdicción de Puerto Rico. Ha sido discutido y consultado con las autoridades federales”, afirmó Miranda.

Alerta a los ciudadanos

Por su parte, Capó alertó a los ciudadanos para que eviten ser presas de este tipo de pandilleros. Explicó que durante el análisis del caso, los investigadores observaron vídeos de cámaras de seguridad en las que se ven personas distraídas, solas en garajes o sacando dinero en cajeros automáticos a altas horas de la noche y que son despojadas de sus automóviles y pertenencias. 

“Eso la ciudadanía tiene que pensarlo y evitar ser blanco fácil de personas como estas que pueden estar esperando”, expuso Capó.

Los otros casos de los que son sospechosos los detenidos continuarán siendo investigados por el equipo de trabajo que esclareció el crimen de la fiscal. Posteriormente, se decidirá si alguno de estos delitos se radica en la jurisdicción federal.

Los funcionarios resaltaron la labor del equipo de trabajo de los investigadores que fue liderado por el teniente Carlos Nazario.