Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

Moral baja en la Policía tras arrestos

10/07/2010 |
La agente Edith Matta, del cuartel de Toa Baja, expresó su sorpersa por los arrestos.  ( Para Primera Hora / Rafael Pichardo )  

Fue una operación espectacular, la más grande en la historia del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), pero no sorprendió a nadie.

Por lo bajo, en el Cuartel General de la Policía, la comandancia de Bayamón y el cuartel de Toa Baja hubo festejos, pero más expresiones de tristeza, vergüenza, sorpresa y preocupación. El temor a hablar de algunos por razones de seguridad prevaleció.

Comentarios como “las apariencias engañan”, “tan callado que se veía”, “hay que callar para no coger un tiro”, “¿a quién arrestaron?” y el tan repetido “yo lo sabía” se escuchaban en los centros de trabajo, donde la noticia corría a gran velocidad a través de los celulares.

Uno de los arrestos que más llamó la atención fue el del teniente del precinto de Toa Baja, Ángel Torres Figueroa, el oficial de mayor rango en la lista de los arrestados.

Torres fue detenido poco antes de las 8:00 de la mañana cuando llegó a su centro de trabajo. El oficial llevaba sólo cuatro meses al frente del cuartel de Toa Baja, municipio que ha sido escenario en los pasados años de las masacres más cruentas. Había sido trasladado desde el cuartel de Vega Alta.

Su subalterno Omar Pérez Prado también fue arrestado, de madrugada, frente a sus compañeros de trabajo.

La agente Edith Matta, adscrita al cuartel de Toa Baja, quien lleva 12 años de servicio, se manifestó sorprendida con estos arrestos porque dijo que el teniente se ganó el respeto de sus compañeros.

 

“Impacta, sí, porque en lo personal llegué a compartir con él y de verdad que era tremendo ser humano, eso no hay quien lo quite. Del trabajo sabe, porque sabe hacerlo, y es tremendo jefe. Se lamenta un montón, verdaderamente, lo sucedido, pero lo que hubiese pasado antes de que llegara aquí se desconocía”, dijo la agente.

Sin embargo, la policía fue la única en hacer comentarios públicos sobre su ex jefe.

La agente lamentó también el arresto de Pérez Prado, con quien trabajó durante un año, y aseguró que nunca observó ninguna conducta incorrecta de parte del policía.

La Corporación Organizada de Policías y Seguridad (COPS) tramitó la entrega de tres agentes a las autoridades federales. Éstos fueron identificados como Luis González Torres y Pedro Morales Cintrón, ambos adscritos a la División de Operaciones Tácticas de San Juan, y Héctor López Terrón, asignado a Arecibo.