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Tapaboca para “el Buen Samaritano”

02/08/2012 |
El psíquico José Ortiz Rivera sostiene que nadie asesinó a Lorenzo, sino que ocurrió una situación que provocó que perdiera mucha sangre.  (Para Primera Hora / Rafael Pichardo)  
El llamado mentalista que dijo tener un revelación sobre el caso de Lorenzo González Cacho.

Un regaño.

Eso fue lo que se llevó “el Buen Samaritano” por parte de la Policía cuando visitó ayer, sin cita alguna y por su propia voluntad, la Comandancia de Bayamón.

El llamado mentalista que dijo tener un revelación sobre el caso de Lorenzo González Cacho recibió un tapaboca por parte de los investigadores y apenas estuvo como diez minutos reunido con ellos en la comandancia.

Se supo que los agentes no le hicieron preguntas sobre su “revelación” en torno al asesinato del niño de ocho años, ocurrida el 9 de marzo de 2010, y que se limitaron a decirle que no hablara más del tema.

Él se mantuvo en silencio.

El psíquico, cuyo nombre es José Ortiz Rivera, llegó a eso del mediodía a la comandancia y dijo a Primera Hora que no fue citado, pero que quería “ayudar en lo que pueda aportar”, luego que hace dos semanas entregara en el Departamento de Justicia un sobre sellado con apuntes y el signo zodiacal del menor.

Ortiz Rivera sostiene que nadie asesinó al niño, sino que ocurrió una situación que provocó que perdiera mucha sangre. Alega que Lorenzo “le dijo” que su mamá y sospechosa de su muerte, Ana Cacho, no tuvo que ver y que le mencionó a una persona de 19 dedos y medio para que le creyeran, que era su abuelo paterno.

En la sumamente breve reunión con los agentes, les entregó una declaración jurada que tomó su abogado, Fernando Zambrana Avilés, en la que establece que no conoce a Cacho ni a nadie de su familia y que no ha tenido contacto con ella y fue despachado.

Al ser abordado por los medios, fue más parco, pero sí dijo estar “contento, feliz” por entender que cumplió con su parte y cerró su caso.

No hay negociación

El ingeniero Jesús Genaro Camacho sigue siendo sospechoso del crimen para las autoridades que, según supo este diario, no negocian con él la posibilidad de que sirva de testigo en el caso una vez se radiquen los cargos.

Cacho y su entonces pareja han sido señalados como los sospechosos de la muerte del pequeño, aunque ambos lo niegan.

El lunes por la noche, Camacho fue a la comandancia con su abogado, Ramón Negrón, y entregaron informes del registro de peajes de su auto.

No obstante, se asegura que no se está negociando con él y que sigue siendo sospechoso.

Su abogado no pudo ser contactado ayer.