¡Insólito!

Stephanie Rodríguez Pizarro tenía sólo 28 años cuando acudió al residencial Villa Kennedy a buscar “ayuda” con un despojo. José Cádiz Tapia terminó quemándola en medio de un ritual de santería y la mató, pero ayer fue sentenciado sólo a cumplir un año y nueve meses en probatoria, además de una multa de $100.

Antes de escuchar la sentencia por parte de la jueza Eloína Torres Cancel, el hombre dijo que se sentía nervioso.

Acto seguido, expresó: “Quiero aprovechar el tribunal para pedirles disculpas a los familiares, no tenía la intención”.

Cuando escuchó la sentencia por el cargo de homicidio negligente que enfrentaba, cerró los ojos y respiró profundo.

El 9 de julio de 2009, la joven madre de tres menores acudió donde el hombre para que le hiciera un despojo por problemas amorosos.

Se acostó desnuda en una bañera llena de bencina, alcohol y líquidos acelerantes.

En medio del ritual, una vela cayó e incendió los líquidos, provocando quemaduras a ambos.

Pedazos de piel y cabello de la muchacha fueron encontrados en el lugar.

Aunque luchó por su vida, la joven murió el 21 de agosto.

El hombre también sufrió serias quemaduras.

“Tiene quemados la cara, los brazos, el torso... se parece a cuando uno fríe un pollo. Está demasiado quemado”, dijo una persona allegada a él a Primera Hora mientras convalecía en el hospital.

Más de dos años después, el hombre ayer vestía una camisa de manga larga bastante formal y no se le observaron signos de dichas quemaduras.

A preguntas de este diario, a su salida de la sala del tribunal, el hombre aseguró que dejó la santería atrás y que se desempeña como operador para la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

La jueza fue flexible y accedió a la petición del hombre de que le permitiera pagar la pena especial el próximo jueves, cuando cobrará.

El abogado Gabriel Hernández fungió como defensa del hombre en representación de la licenciada Jane Hoffman y se mostró satisfecho con la probatoria.

el Proceso se alargó demasiado

En la vista anterior a la lectura de sentencia celebrada el 6 de abril, la magistrada se mostró disgustada con el informe presentencia de Cádiz Tapia emitido por la técnico sociopenal Jackeline López.

En esa ocasión, la jueza lo calificó como incompleto, pues no contaba con una serie de entrevistas a familiares de la occisa ni tampoco los compañeros de trabajo del hombre.

Fue hace casi un año, el 15 de julio de 2010, que la jueza María de los Ángeles Rabell encontró causa para el arresto por cargos de homicidio negligente contra el hombre.

La magistrada le señaló una fianza de $20 mil, la cual prestó por lo que quedó libre bajo fianza.