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Jednnielys Pérez abrió sus ojos y movió su cuerpo

Por Bárbara J. Figueroa Rosa / [email protected] 08/28/2018 |11:45 p.m.
Jednnielys Pérez Rivas será sometida a estudios adicionales para evaluar si hubo otras complicaciones tras el accidente. (Facebook)  
La pequeña, que sufrió un accidente en Aruba hace dos semanas, mostró signos de mejoría.

La niña Jednnielys Pérez Rivas, quien sufrió un accidente en unas vacaciones familiares en Aruba, despertó ayer en la tarde de un coma inducido y respondió satisfactoriamente a estímulos motores al mover sus brazos, piernas y abrir por segundos sus ojitos. 

Así lo explicó a Primera Hora, Alexandra Rivas, madre de la niña de 7 años, quien permanece recluida en el Hospital Pediátrico Doctor Hugo Mendoza de Centro Médico en Río Piedras. 

“Ahora está sedada bajo medicamentos, pero no es todo el tiempo. Que haya respondido a ciertos sistemas motores es buena señal de recuperación”, expresó la madre.

Lo que sigue es una evaluación neurológica con un estudio de MRI (Imagen por Resonancia Magnética) con el cual se comprobará toda la actividad de su organismo. 

“Es un estudio donde la meterán en una máquina por una hora y los médicos lo que buscan es que no tenga otras cosas que a lo mejor no se vieron en unas placas simples”, indicó Rivas.

Detalló que el estudio se realizará en los próximos días cuando a la niña se le retire de la pierna en la que sufrió daños un metal que se colocó de forma temporal para que el tejido sane adecuadamente. 

De otra parte, Rivas dijo que se está recuperando de forma satisfactoria de las lesiones que sufrió en el accidente y que está ansiosa por sanar completamente para acompañar a su hija en el hospital, mientras es su esposo, “Johnny” Pérez, quien acompaña a Jednnielys en la clínica.

Sobre la investigación del accidente ocurrido en Aruba hace dos semanas, expresó que las autoridades de esa isla caribeña permanecen en un hermetismo que para la familia resulta sospechoso.

 “Ellos tienen todo bien secreto, ni siquiera nos han querido entregar el reporte policiaco. Para nosotros es bien difícil porque nos da información a medias. Estamos tratando de resolver desde acá, pero tarde o temprano, habrá que ir a ver qué está pasando porque sentimos que nos están ocultando algo”, manifestó Rivas. 

En tanto, Sean Whelan, quien socorrió a la menor tras ser testigo del choque y quien pagó su traslado a Puerto Rico, regresó a su casa, pero se mantiene en comunicación diaria con la familia. 

Cualquier ayuda económica para la niña será recibida a través de ATH móvil al teléfono (939) 339-2495 o a la cuenta en el Banco Popular de Puerto Rico: 059-275-5081.

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