Nota de archivo: publicada hace más de 90 días

La libertad de vacacionar ‘esnú’

Por Primerahora.com 02/27/2014 |00:00 a.m.
Aquí es un tabú, pero en otros destinos del Caribe hay complejos turísticos donde tener ropa es opcional.
En Puerto Rico no hay un lugar donde esté permitido el nudismo que no sea el espacio privado de cada cual. (Archivo)  

Hay quienes lo hacen por puro narcisismo, otros y otras porque se sienten en total libertad y algunas personas simplemente porque las desafiaron y el orgullo les impidió rechazar el reto de pasearse sin ropa en un lugar donde andar así está bien visto.

En Puerto Rico no hay un lugar donde esté permitido el nudismo que no sea el espacio privado de cada cual. Contrario a países vecinos como República Dominicana, ni siquiera las mujeres pueden optar por el topless en la playa. Eso no quiere decir, por supuesto, que no haya  boricuas que se hayan dejado acariciar por las olas y el sol.

Son muchos los cuentos de las visitas curiosas a San Martín, donde una paradita de crucero puede satisfacer el deseo de gozar un día de playa donde tener la ropa puesta es opcional. Claro, una gran mayoría va solo por mirar, aunque eso puede costarle que lo expulsen de la playa.

Para quienes la desnudez es mucho más que unas horas en la arena, hay complejos turísticos para adultos donde los huéspedes pueden estar sin ropa desde que llegan hasta que se van. Lo mismo juegan paletas sin ropa que se sientan en un bar a tomarse una cerveza. Incluso, para los de mentalidad más abierta, a la desnudez puede seguirle el swinger, un intercambio de pareja voluntario y  momentáneo.

La multimillonaria industria del turismo nudista tiene una espacio tan sólido, que se organizan viajes en cruceros para quienes quieren navegar con la menor cantidad de ropa posible en la maleta. Las líneas de cruceros, no obstante, pueden establecer áreas en las que los pasajeros deben estar vestidos. Como se sabe que la desnudez puede ofender la mirada ajena, la mayoría de estos cruceros están reservados en su totalidad para pasajeros nudistas. La tripulación, sin embargo, es la misma.

Aunque la idea de una playa o crucero nudista es que los asistentes son los orgullosos poseedores de una silueta hecha en photoshop, la realidad es que son gente común y corriente, algo así como los vecinos del barrio o los compañeros de trabajo. Y, aunque quizás se cuele alguno, quienes disfrutan de la piel descubierta aceptan su cuerpo y el de los demás sin pasar juicio.

Tags

desnudos