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Miguel Pereira es romántico y enamora’o

12/03/2011 |
Ahora le escribe versos sólo a su esposa. (Ve vídeo)

Se caracteriza por su sentido del humor, su franqueza, su forma campechana de expresarse y sus comentarios agudos.

Pero, lo que muchos descononocen es que por sus venas corre la sangre de poeta, que es un romántico empedernido y un eterno enamorado que ahora le escribe versos sólo a su esposa.

Miguel Pereira emergió en el escenario boricua cuando la ex gobernadora Sila M. Calderón lo nombró como director de la Autoridad de los Puertos en el 2001. Luego, ocupó el cargo de superintendente de la Policía y después el de secretario de Corrección.

Pocos sabían que era un ex fiscal federal, abogado dentro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y ex combatiente de la Guerra de Vietnam.

El ahora candidato al Senado por el Partido Popular Democrático, por el distrito seis de Guayama, dice que “es un popular de toda la vida”, al igual que su familia.

Pereira se distingue por su cabello y barba blanca, lo que lleva a algunos a compararlo con el famoso Papá Noel.

¿Se ha vestido de Santa Claus?

¡Siií! Fui como Santa a la casa de un compañero de trabajo. Él tenía dos niñas gemelas como de siete años. Nos pusimos de acuerdo. Él le había dicho a sus hijas que estuvieran pendiente a la rejilla porque le habían dicho en la fiscalía que habían descubierto que Santa Claus iba a estar por allí esa noche. Yo me hice que no las veía. Cuando me vieron, no podían controlarse de la emoción.

Me enteré luego que en la escuela una maestra les dijo que Santa Claus vivía en el Polo Norte y una de ellas ripostó: “¡Oh no, porque él fue a casa y es amigo de mi papá!”.

¿Cuál es su signo zodiacal?

¡Ea diablos! No me hagas preguntas difíciles. Yo nací el 26 de septiembre de 1947. Cualquiera que sea el signo, es el mío. No sé cuál es. Pues, por si acaso, es libra.

Pereira es “un jíbaro” nacido y criado en Cayey y, de hecho, reside en el barrio Monticello, donde pasó su infancia y adolescencia. Es hijo de dos maestros de escuela, su padre Miguel, ya fallecido, y su madre Gilda, quien padece de Alzheimer.

“Mami tiene un gran sentido de humor. Un día me la encontré comiendo quesitos. Le cuestioné por qué estaba comiendo quesitos. Su mirada fue de incredulidad por la pregunta. “Porque me gustan”, me contestó. “Sí, te gustan, pero eres diabética y no puedes comerlos”. “¿Yo soy diabética?”, preguntó. “Sí”, le respondí. “Pero a mí se me olvidan las cosas”, dijo con gracia.

“La persona se va olvidando de toda su vida, incluyendo la tuya. El consuelo, dentro de todo, es que, aunque ella pierda la conexión conmigo, yo no pierdo la conexión con ella”, dijo con emotividad.

En 1964, estudió psicología en la Universidad de Puerto Rico, donde tuvo su primera experiencia militar, en el ROTC.

¿En qué lo ayudó la psicología?

La psicología me ayudó a conocer mujeres interesantes... tenían un interés similar. Siempre he entendido que la parte más interesante de una mujer es el espacio entre las orejas (el cerebro).

Se graduó en 1968, en medio del conflicto de Vietnam. Ingresó voluntariamente a las Fuerzas Aéreas. Se convirtió en piloto de los enormes helicópteros de rescate.

Esa experiencia la lleva grabada no sólo en su mente, sino en el brazo izquierdo que mantenía extendido mientras piloteaba, pues se lo atravesaron a balazos, reventándole hasta los huesos.

“Me tumbaron. Tenía que rescatar un herido cerca de Hanoi. El helicóptero se sentía como una lata cuando la retuercen”, recordó.

Reláteme un momento triste en su vida.

(Se queda pensativo) Fíjate, cuando mi mamá me abrazó en el aeropuerto, cuando me iba para Vietnam. No dijo nada. No lloró, pero me abrazó con una urgencia, como con un deseo de plasmar ese contacto físico con mi persona en su memoria. Ella no sabía si iba a regresar y yo tampoco.

¿Era enamora'o?

¿Era o eres? (Se ríe) Yo vivo enamorado de mi esposa. Pero tengo un profundo romanticismo. Escribo poemas desde adolescente.

El primer poema que escribió a los 16 años dice así:

Y vendrá fría la noche/ y todo me hará falta/ mis amigos, la lluvia y los pájaros/ y su mano exacta encontrará mi mano, y vendrá fría la parca.

Ha escrito cerca de 70 poemas de amor, muchos de los cuales no tiene consigo, y desconoce “su destino”.

A su esposa, la relacionista pública Annie Bird, a quien tuvo que convencer para que se casara con él, le ha dedicado muchos poemas.

¿Las mujeres lo inspiran?

Me inspiran al punto de controlarme.

¿Por qué la política?

¿Por qué a estas alturas de mi vida? Porque tengo la experiencia, madurez y la capacidad y estoy convencido que puedo contribuir a resolver muchos problemas que nos aquejan.

Preguntarle a Pereira qué comida le gusta comer en Navidad es un insulto.

“¿Cómo que qué me gusta comer? Yo soy de donde soy y soy quien soy. No le tengo que contestar eso a nadie. Me gusta el lechón, el arroz con gandules, los guineitos...”, recalcó.

¿Y el pitorro?

El pitorro como tal no, pero el ron caña está bueno.

¿Cuál es la diferencia?

El origen. El ron caña es de la montaña. Se le conoce como ron caña, neblina. El pitorro le falta un poquito de patina. Ya en Puerto Rico lo embotellan para la venta. No es ilegal tomárselo, ni regalarlo. Lo ilegal es hacerlo.

El ex fiscal federal hizo una advertencia: Hay que tener un poco de cuidado, porque el problema del ron caña, es que no tiene control de calidad. Es un poco difícil y puede tener consecuencias adversas. (Se ríe).