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Miles y miles de boricuas dejan la Isla

01/05/2012 |
La cifra es alarmante, ya que 176,000 boricuas se han ido de Puerto Rico en seis años (entre 2005 y 2010) y, según expertos, este número puede ser mayor.

La oleada de puertorriqueños abandonando el país no se detiene y, tras la histórica pérdida de población en el Censo del 2010, la Isla sigue perdiendo puertorriqueños jóvenes, educados y productivos.

La cifra es alarmante, ya que 176,000 boricuas se han ido de Puerto Rico en seis años (entre 2005 y 2010) y, según expertos, este número puede ser mayor.

Tan sólo en el 2010, la fuga de puertorriqueños hacia Estados Unidos ascendió a la friolera de 28,000 personas.

Este dramático dato lo confirmó el informe Perfil del Migrante: 2010, que recién publicó el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico.

El informe realzó, además, importantes cambios en el perfil de ese emigrante.

Concluyó que en el 2010 la edad media del emigrante puertorriqueño bajó a 28 años, que la mayoría de los que se fueron son hombres y que entre los que se van predominaron los que nunca se han casado.

Otro de los cambios que resaltaron es el aumento marcado de emigrantes puertorriqueños que no están trabajando tras su mudanza a Estados Unidos.

Compañías de mudanza lo confirman

La experiencia de las empresas locales de mudanza corraboró los datos estadísticos.

“Hemos visto un volumen significativo de un 20%, comparado con los últimos años”, indicó Ricardo Martínez, gerente general de La Rosa del Monte, compañía de mudanza con más de 40 años de experiencia en este campo.

“Todas las semanas salen mudanzas de puertorriqueños a Estados Unidos”, dijo.

La mayor parte de quienes se van, sostuvo, son profesionales, entre los 35 y 40 años, que aunque han hecho carrera en Puerto Rico, se van por situaciones económicas. En ese grupo, aseguró, hay muchos médicos e ingenieros. “Siempre hay quienes van a aventurar, pero la mayoría ya tiene trabajo (cuando se muda)”.

Recordó que cuando se puso en vigor la Ley 7 y se incluyó la relocalización en el paquete de beneficios que ofreció el Gobierno para los empleados que renunciaran voluntariamente, su empresa mudó en ese momento entre 75 y 100 familias.

Aunque los destinos a donde se mudan los boricuas son variados, la Florida continúa siendo una de las zonas con más volumen, señaló. La Rosa del Monte, confirmó, sale los viernes a Miami, los lunes a Nueva York y tiene dos viajes a la semana a Orlando.

“Ellos no se van contentos. (Es más bien) obligados por las deudas”, observó Martínez.

El presidente de Pan-American Latino Express, David González, apuntó, por su parte, a que, contrario a otras épocas, los puertorriqueños que se van ahora “dejan todo atrás”.

Informó que “antes se llevaban todo. Ahora a veces lo que se llevan son cositas personales en cajas, cinco o diez cajas, y las mudanzas las dejan. Incluso los que regresan de Estados Unidos, vuelven con poco. Se van más, pero la mudanza la dejan o la venden”, reiteró.

Una nueva realidad

El informe del Instituto de Estadísticas destacó un importante cambio en la realidad puertorriqueña. “Los datos del Censo 2010 reflejaron una reducción en la población de Puerto Rico con respecto al Censo 2000. Este decrecimiento no se observó durante el gran éxodo de puertorriqueños y puertorriqueñas a los Estados Unidos a mediados del siglo XX. De hecho, este decrecimiento tampoco se observó entre los 11 censos realizados por el Gobierno de los Estados Unidos en Puerto Rico a partir de 1899”, se subrayó.

“Una de las cosas que más nos llamó la atención en el 2010 fue que por primera vez el porcentaje de personas fuera de la fuerza laboral fue mayor entre los emigrantes que los inmigrantes. Esto sugiere que cada vez más las personas que emigran a los Estados Unidos se encuentran fuera de la fuerza laboral luego de migrar”, explicó a Primera Hora Idania Rodríguez, gerente de proyectos estadísticos del Instituto.

El demógrafo Raúl Figueroa opinó que estos resultados reflejaron que “continúa bastante alta la migración” y que aparentemente hubo cambios en la composición de los emigrantes. “En la migración que se inició del 2004 había personas más educadas que no conseguían empleos en Puerto Rico. Este grupo que se está yendo al final de la década parece que está fuera de la fuerza de trabajo, no está buscando trabajo. Probablemente, se ha mudado con algún familiar”.