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MUS exige se detengan planes de incineradora en Arecibo

02/07/2011 |01:51 p.m.
Decenas de líderes alzaron sus voces de protesta para denunciar la quema de 2,100 toneladas de basura diaria.

Con el fin de detener la llegada y operación de una incineradora en Arecibo, el Movimiento Unión Soberanista (MUS) se unió hoy  a las organizaciones Madres de Negro y Sierra Club para solicitarle a la Legislatura su apoyo para detener el proyecto, calificado por el gobierno como “waste to energy”.

Convencidos del peligro ambiental y del riesgo a la salud que supone el proyecto, decenas de líderes -entre ellos Teresa Sánchez, de Madres de Negro; Rafael Espasas, del MUS; y José Luis Alsina, del Sierra Club- alzaron sus voces de protesta para denunciar la quema de 2,100 toneladas de basura diaria que pretende procesar la compañía Energy Answers en el área de Cambalache de Arecibo.

Durante la protesta, Rafael Espasas, abogado ambiental y miembro del Comité Coordinador del MUS, advirtió que el plan de la empresa de construir una incineradora para generar energía es contrario a toda indicación científica que tome en cuenta la problemática actual de la generación desmedida de desperdicios sólidos y el costo ambiental de tal actividad contaminante.

Asimismo dijo que  la tecnología utilizada en las incineradoras “mal llamadas ‘waste to energy’” no impide la liberación de gases tóxicos a la atmósfera.

“El 100%  de los gases tóxicos que genera la quema de basura pasarán desapercibidos hacia nuestra atmósfera, contaminando nuestro aire, nuestras tierras, incluyendo productos agrícolas”, puntualizó Espasas en un comunicado de prensa.

 “Los daños son altamente conocidos tanto por las agencias estatales como las federales”,  añadió.

Indicó, además, que  quienes único se benefician de la quema de basura en el lugar serán los proponentes, en detrimento de la salud y las arcas del erario público.

 Como propuesta, Espasas insistió en el reciclaje como forma idónea para el manejo de desperdicios sólidos y la elaboración de composta para potenciar la fertilidad de los terrenos agrícolas en el país.

Energy Answers aún no cuenta con el permiso de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) y se espera que las vistas públicas del proyecto den inicio el 15 de febrero en las instalaciones de la Universidad Interamericana de Arecibo.

De acuerdo con Alsina, la ficha de tranque está en que el alcalde, Lemuel Soto, no se atreve a rechazar públicamente el proyecto por temor a represalias de su jefe político, el gobernador Luis Fortuño.

 Según divulgado por Alsina, Fortuño fungió como abogado de Energy Answers para 1998, por lo que podría tener particular interés en favorecer a esa empresa. 

 El proyecto es parte de la política ambiental de la actual administración tras declarar mediante orden ejecutiva una “emergencia energética” para la Isla la cual busca viabilizar también la construcción del gasoducto, se indicó en la comunicación escrita.