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Pareja lesbiana celebra la vida de hijo en Parada de Orgullo Gay

Por Melisa Ortega Marrero / [email protected] 06/02/2013 |05:25 p.m.
Ambas mujeres, quienes hace un tiempo contrajeron matrimonio en el estado de Nueva York, caminaron desde la Plaza del Indio, que sirvió de punto de encuentro, hasta El Escambrón en Puerta de Tierra, arrastrando el coche en el que viajaba Alec Xavier. ([email protected])  
Cientos marcharon por las calles del Condado, San Juan, en apoyo a la comunidad LBGTT como parte de la vigésimo tercera edición de la Parada de Orgullo Gay.

Damaris Vélez y Agmarys Crespo llevan 12 años de relación, a la que describen como una emocional y económicamente estable.

Sin embargo, fue hace dos que, según confiesa Agmarys, “vimos que era inminente que pasaríamos el resto de nuestras vidas juntas” y decidieron convertirse en madres.

Para ese momento, Damaris se sometió a un proceso de inseminación artificial, gracias al cual nació Alec Xavier.

Justo este domingo, cuando el pequeño cumplió 17 meses de vida, Damaris y Agmarys marcharon por las calles del Condado, San Juan, en apoyo a la comunidad LBGTT (lésbica, bisexual, gay, transexual y transgénero) como parte de la vigésimo tercera edición de la Parada de Orgullo Gay.

Ambas mujeres, quienes hace un tiempo contrajeron matrimonio en el estado de Nueva York, caminaron desde la Plaza del Indio, que sirvió de punto de encuentro, hasta El Escambrón en Puerta de Tierra, arrastrando el coche en el que viajaba Alec Xavier.

“La definición de una familia es el amor”, dijo Damaris sin titubear.

Según la mujer, la crianza que están dando a su hijo no dista de aquella que podría ofrecer una pareja heterosexual. Incuso, indicó, bautizaron al pequeño en la Iglesia Católica, a la que ambas visitan continuamente.

No obstante, Damaris señaló que tiene una profunda preocupación: que Alec Xavier no pueda ser recipiente de todos aquellos beneficios a los que tendría derecho de ser su hijo legalmente.

“Yo aspiro a que él pueda estar protegido y tenga los beneficios por los que yo he trabajado. Yo soy su mamá, una profesional que contribuye al país”, expresó Damaris.

Por su parte, Jackeline Ortiz Báez, de 28 años, acudió a la actividad en compañía de sus tres hijos y su pareja, Carmen Suárez.

Según Jackeline, siempre supo que se sentía atraída por las mujeres, pero optó por intentar hacer su vida junto a un hombre y así convertirse en madre.

Hace dos años y nueve meses, relató, su última pareja –y padre de su hijo más pequeño- la motivó a tomar la decisión definitiva y comenzar una vida como mujer abiertamente lesbiana.

Jackeline reconoció haber recibido el apoyo de sus familiares y amigos en esta nueva etapa.

“Mi miedo era la reacción de mi papá. Pero él fue el primero que me dijo: ‘Si un hombre no te llenó lo suficiente y una mujer sí, pues adelante’”, recordó.

La mujer celebró también el respaldo que ha tenido de sus tres hijos, Bryan Ulises Rodríguez Ortiz, de 14 años; Emanuel Jesús Sastre Ortiz, de 12 años, y Kathyushka Monic Ortiz, de 10 años.

“Hay que apoyarla. No porque a mi mamá le gusten las mujeres no la voy a apoyar. Si se quieren, pues la apoyo”, manifestó el mayor de la cría, quien describió a la que llamó su madrastra como una mujer “buena, que nos quiere mucho y busca que vayamos por el buen camino”.

Cerca de Jackeline y su familia, ubicaba el matrimonio Ricardo Santos y María Suárez, y sus dos hijos, Claudia Dolores, de 11 años, y Ricardo Andrés, de 6.

Su presencia, puntualizó Santos, era en apoyo a la comunidad LBGTT y en defensa de los derechos sexuales de todos y todas.

“Traemos a los niños para que vean todas las manifestaciones del amor, para que entiendan que el criterio principal que deben utilizar al formar una pareja es el amor y el respeto”, explicó el hombre, quien destacó que apoyará a sus hijos en las decisiones sentimentales que en su momento tomen.

Según Santos, tanto las parejas heterosexuales como las homosexuales tienen la misma capacidad de criar efectivamente a los hijos e hijas.

Pero, destacó, las parejas gay tienen a su favor una cualidad muy valiosa: la valentía de decidir echar hacia delante una familia pese al discrimen existente en el País.