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Protestan por la quema de gomas en Cemex

04/21/2008 |05:37 p.m.

El rechazo a la quema de gomas como combustible reunió hoy al rector de la UPR en Ponce, Jaime Marrero, el ex juez superior Ramón Febus Bernardini, dos candidatos a la gobernación y dos a la Alcaldía de Ponce, dirigentes del Colegio de Médicos Cirujanos, la directora del Programa de Ciencias Ambientales de la Pontificia Universidad Católica y ciudadanos que protestaron contra esa práctica iniciada por la empresa Cemex.

El piquete, que tenía como lema "Tenemos calidad y cantidad", se hizo frente a las instalaciones de la cementera para repudiar la quema de gomas que comenzó el 8 de abril.

Angel Lugo, portavoz de Acción Comunitaria Ponceña por un Ambiente Sano (APCAS), dijo que, de ser necesario, la entidad hará desobediencia civil para detener la incineración.

"Queremos demostrarle a este gente (Cemex) que, aunque tengan los permisos que tengan, que están cuestionados en los tribunales, aunque hayan empezado la quema, nosotros no aceptamos ese proceso. Esta es la primera de varias demostraciones... y llegaremos hasta la desobediencia civil si es necesario", dijo Lugo.

Lymaris Otero, directora de Comunicaciones y Asuntos Corporativos de Cemex, reafirmó que la quema de gomas, que denominó "valorización energética", es "segura y confiable".

"La empresa siempre ha estado cumpliendo, y estará cumpliendo con todos los controles ambientales, reglamentos, en donde somos muy rigurosos", dijo en una rueda de prensa.

APCAS presentó entre enero y marzo dos recursos de revisión ante el Tribunal de Apelaciones para impugnar los permisos otorgados por la Junta de Calidad Ambiental (JCA) a Cemex para incinerar, con el argumento de que esa agencia obvió el "historial" de violaciones ambientales señaladas por la misma JCA y la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).

Unos 20 policías vigilaban la protesta y dirigían el tránsito. La empresa colocó frente a sus instalaciones varios contenedores de carga que impedían la visibilidad desde la calle hacia la planta.

María Judith Oquendo, gerente general de Intech Reciclyng Puerto Rico Inc, dijo en la manifestación que "quemar gomas no es una forma de reciclar, es eliminar la materia prima del reciclaje".

"Cemex lo que está es detrás del dólar que le pagan cuando se convierte en reciclador. Aunque quemar no es reciclar, a Cemex le van a entrar 2.5 millones, que es el número de gomas que van a quemar", sostuvo. Afirmó que la cementera recibirá un dólar por cada neumático, dinero procedente del impuesto que pagan los consumidores al comprar sus gomas.

Otero dijo que desconocía el monto de la remuneración, pero en una conferencia reciente, el presidente de Cemex en la isla, Carlos Jacks, dijo que serían entre 80 y 90 centavos por goma.

Pablo Segarra, del Comité Ambiental del Colegio de Médicos Cirujanos, sostuvo que la quema de gomas por Cemex ha dejado "estupefacto al Colegio".

"Cuando se quema cualquiera de esas sustancias, sobretodo tratándose de plásticos, se dispersa veneno, de tóxicos, particulado que va a la atmósfera; de dioxinas, el tóxico más grande que conoce la humanidad", comentó.

Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la UPR, de julio de 2007, encontró que un 66.4% de las personas en comunidades cercanas a Cemex tenía problemas respiratorios.

Edwin Irizarry Mora, candidato a la gobernación por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), y Rogelio Figueroa, candidato a la gobernación por el Partido Puertorriqueños por Puerto Rico (PPR), respaldaron la manifestación.

"Hay que hacerle un reclamo a las agencias del gobierno que dieron unos permisos fatulos. El PIP va a presentar legislación para investigar esta quema", aseguró Irizarry Mora.

Figueroa manifestó: "Es un deber humano estar aquí". Dijo que Cemex puede instalar un sistema para evitar el polvo fugitivo producto de la quema.

Otero recordó que la cementera instaló en junio de 2007 unos filtros a un costo de 18 millones de dólares. Sin embargo, de acuerdo con un documental presentado recientemente por APCAS, la comunidad aún tiene problemas de salud.

Carlos Vargas, empleado que lleva 33 años en la cementera, dijo en la conferencia de Cemex que goza de buena salud.