Hace 20 años hablar del sida era hablar de muerte. Hoy, los avances de la medicina les dan la oportunidad a muchas personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) tener una vida “normal”, en especial a aquellos niños que fueron contagiados a través de sus madres en el momento de su nacimiento.

Así lo explicó a Primera Hora la pediatra Milagros González, quien por las pasadas dos décadas ha trabajado con esta población.

“Empecé a trabajar con pacientes VIH en 1992 en lo que se llamaba antes la Clínica del Instituto del Sida, en el municipio de San Juan. Antes, los niños VIH morían, ahora no. En aquel momento, la transmisión de madre a niño era de un 40%... El pronóstico era bien malo para los bebés. En un solo año vi morir hasta siete infantes con VIH que solo tenían tres años de edad”, rememoró la doctora al explicar que, luego de varias investigaciones, se comenzaron a medicar a los recién nacidos seropositvos con antirretrovirales.

De aquella generación solo quedan unos pocos, menos del 1% de la población total con diagnóstico de VIH. En Puerto Rico, según cifras del Departamento de Salud, hay confirmadas unas 44,767 personas con VIH. De estas, solo 639 son pacientes con contagio perinatal y sus edades, actualmente, fluctúan entre los 19 y 28 años de edad.