El próximo domingo los supermercados deberían cerrar para que sus empleados puedan descansar, según una propuesta que impulsan diversos sectores.

“Estas personas están exhaustas física y mentalmente”, dijo el doctor Jorge Argüelles Morán, presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD).

Argüelles Morán dijo que el CUD respalda esta iniciativa, que le fue propuesta inicialmente por Manuel Reyes Alfonso, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA). Agregó que la idea también es apoyada por el Colegio de Médicos Cirujanos.

Por su parte, Reyes Alfonso fue enfático en que la solicitud no tiene nada que ver con falta de abastos, sino una medida que consideran le da al negocio y sus empleados una oportunidad de descanzar

“Estamos tratando de buscar un balance entre el llamado de que todo se queden en casa y la necesidad de alimentarnos”, explicó Reyes Alfonso.

Agregó que el domingo libre es mejor idea que reducir horarios de trabajo del toque de queda, algo que sabe que algunos están proponiendo, porque eso fomentaría que la gente se aglomere en esas horas reducidas. También es “culturalmente aceptado” porque es similar a la otrora ley de Cierre, que limitaba la operación de muchos negocios los domingos.

Asimismo, dijo que le permitiría a los supermercados darle mantenimiento a sus equipos, y también permitirle desinfectar todo el establecimiento. “No es un ‘issue’ de falta de suplido. estamos buscando reducir el riesgo tanto para nuestros clientes como nuestros empleados”, agregó Reyes Alfonso, quien resalta que en esta emergencia los empleados de supermercados son similares a “first responders".

El doctor Argüelles Morán dijo que ayer le comunicó la propuesta de no abrir el domingo directamente al secretario de Desarrollo Económico, Manuel Laboy, y le pidió que le llevara el mensaje a La Fortaleza.

Aunque cada negocio pudiera por su cuenta decidir no abrir un día, dijo que si no se emite una directriz que obligue a todos entonces habría negocios que se mantengan operando, sobrecargando a sus empleados.

“Queremos que se haga de manera oficial para que (aplique a) todos… que no haya algún empleado que lo obliguen a trabajar ese día”, expresó.

Argüelles Morán, quien es médico de profesión, indicó que estos empleados han tenido que trabajar largas horas a veces con los locales abarrotados de personas, incluso poniendo en riesgo su salud por su trabajo continuó con personas que pudieran incluso estar enfermas.

“Sicológicamente también se sienten afectados, y lo que se pide es que le de por lo menos un día de reposo para que recuperen fuerzas porque sabemos ya se está contemplando la posibilidad de que este cierre se pueda extender, así que esta situación para ellos se pueda extender un poco más, y lo que queremos es un respiro a esos empleados”, sostuvo.

Sobre la posible extensión del toque de queda, el presidente del CUD dijo que en esa situación debería modificarse el cierre comercial para permitir operaciones de ciertos negocios, aunque procurando que operen con reglas de distanciamiento social.

Por ejemplo, dijo, que las gomeras y los talleres de mecánica operen sin que se permitan aglomeraciones. O servicios de trabajos en el hogar, como plomería y electricidad, donde esa persona pueda atender emergencias pero con un mínimo contacto entre el obrero y el cliente, como sería dejarle el pago de los servicios separado de los demás.

Asimismo, explicó que se quejó con el secretario de Desarrollo Económico de que algunos de los negocios que están autorizados a operar están vendiendo productos que no son solo de la emergencia, y que incluso lo han anunciado, como equipos de maquillaje y dulces de temporada.

“¿Cómo le pido a mis socios que se mantengan cerrados, que respeten la orden ejecutiva, y que vean estas cadenas vendiendo de todo?”, dijo Argüelles Morán.

El CUD tiene unos 5,000 socios y estimó que el 90% está cerrado como secuela de las medidas para frenar la pandemia del coronavirus.