Rafael “Raful” Rodríguez: Hombre de muchas épocas
Rodríguez ganó un total de 13 campeonatos como jugador, dirigente y apoderado.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 14 años.
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Se podría decir que Rafael “Raful” Rodríguez lo ha hecho todo tanto dentro como fuera de una cancha de voleibol.
El naranjiteño fue jugador y ha sido apoderado, dirigente en el torneo nacional y técnico en propiedad de la Selección. Además de eso, trabajó con entrenadores como David Alemán, Luis Enrique “Quique” Ruiz e Hiram “Avioneta” Padilla.
En fin, Rodríguez ha visto la evolución del voleibol en Puerto Rico, y por eso y más es el recipiente de la dedicación de la temporada 2012 de la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM). Con motivo de ese reconocimiento, Primera Hora lo invitó esta semana a la Redacción para conversar sobre su trayectoria en el voleibol puertorriqueño.
Rodríguez inició su carrera en el voleibol en 1958, defendiendo los colores de los Changos de Naranjito como rematador y colocador hasta el 1972. En ese transcurso, ganó cinco campeonatos nacionales. Durante todo ese tiempo ha visto la evolución del juego hasta los tiempos modernos.
“Se han dado muchos cambios en el voleibol desde que yo empecé. Ya para el 1965 se cambió la regla del bompeo y también se implantó el uso de las dos antenas (en la malla), que cuando yo empecé no había eso. También se permitió el que un jugador pudiera pasar las manos sobre la malla en un bloqueo, que fue un cambio radical, en especial para los jugadores como yo, que éramos bajitos”, resaltó Rodríguez.
Una rivalidad clásica del voleibol moderno la ostentan los Changos y los Plataneros de Corozal, pero en sus años de jugador, Rodríguez explicó que la rivalidad del voleibol masculino era entre Naranjito y Yauco.
“La rivalidad con Corozal comenzó en la época de los setenta. Nuestra rivalidad era con Yauco y esos partidos atraían público como el diablo”, destacó Rodríguez con una amplia sonrisa.
Al concluir su carrera como jugador en el 1973 y con cinco campeonatos en 14 temporadas, Rodríguez aceptó la oferta del apoderado de los Mets de Santurce, Tito Mendoza, de hacerse cargo del equipo, el cual mudó a Guaynabo y con quien capturó otro cetro nacional como dirigente y apoderado en 1976.
Sin embargo, pese a que Rodríguez vivió de primera mano las gestiones que realizaban la mayoría de los presidentes de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV), asumir el cargo nunca le llamó la atención.
“Yo sí estuve en comités para escoger a los presidentes, pero ser presidente como tal nunca me interesó… jamás. Nunca me interesó ni me interesa porque, ahora, es una posición en la que hay otros intereses. Uno jugaba por la lealtad a su pueblo y el orgullo, pero ahora no. Ahora eso se fue a pique”, dijo Rodríguez.
Rodríguez regresó a los Changos en el 1985 al recibir una llamada del apoderado Abraham Rivera, y fue una de las piezas que ayudó a forjar los legendarios equipos de Naranjito.
El ex jugador incluso trabajó junto con Juan Ramón Loubriel, quien dirigió a los Changos rumbo a ganar el título nacional de 1969.
Jugadores estelares como Ángel Pérez, Víctor “Chiqui” Bird, el propio Padilla, el líbero nacional Gregory Berríos, Edwin Fernández, Jorge González y el legendario Ricky Amon son apenas algunos de una larga lista de voleibolistas que Rodríguez llevó a Naranjito en una de las facetas del voleibol que más ama: la de escucha de talento.
“A mí me encanta ser scout, buscar jugadores y trabajar con la juventud. También me gustaba el asunto de buscar y evaluar refuerzos y verlos en las ligas europeas. Hice muy buenos contactos y conseguí buenos jugadores como (el cubano) Maikel Cardona y Jason Haldane”, recordó.
Veterano escucha al fin, Rodríguez también es considerado por otro veterano técnico y ex dirigente de Naranjito, David Alemán, como un Data Volley humano. Rodríguez dijo que aprendió cómo llevar estadísticas y tendencias del legendario ex dirigente de los Bruins de UCLA, Al Scates.
“Lo llevo en una hoja y eso es tan rápido como el Data Volley. Uno saber para dónde le da la persona a la bola… y se lo puedo decir de momento a momento y no tengo que estar llamando al que está en la cámara. Para mí, llevarlo es más rápido y me ha funcionado”, indicó Rodríguez.
Aunque admitió que le gustó el tiempo que pasó como apoderado de una franquicia, Rodríguez dijo que disfrutó inmensamente ser asistente de técnicos como Alemán, Ruiz y el ex jugador de los Changos “Avioneta” Padilla.
“Me gustó ser apoderado, pero lo más que me gusta es el aspecto técnico. Los años que estuve de asistente me gustaron porque estuve con dirigentes que me dieron la oportunidad, que escuchaban y entendían lo que les estaba explicando. Eso me encantaba”, puntualizó el actual dirigente del equipo de voleibol masculino de la Universidad Politécnica.
Pese al éxito cosechado en la faceta técnica, Rodríguez fue enfático en que no está interesado en regresar como dirigente o asistente a nivel superior.
“Creo que con 50 años (en el voleibol) es bastante. También tengo hijos y nietos. Me fascina la navegación y tengo una lancha en Fajardo que me gusta sacar. Ya tengo otras prioridades y volver a eso no… Ya es tiempo de darle espacio a otra gente, pero me voy a mantener en el voleibol universitario. Cuando no esté en eso, me voy a quedar de fanático”, subrayó.

