En lo que parece ser una nueva versión del cuento de La Caperucita Roja, donde una nieta salva a su abuela de ser devorada por un lobo, esta abuela rusa decidió tomar una peligrosa situación en sus propias manos.

"Yo ni siquiera estaba asustada. Me paré de esta manera  sosteniendo  un hacha como esta. Y el lobo, con la boca abierta,  de repente se me echó encima. El lobo clavó las uñas en mi pierna y yo quería golpearlo con el hacha, "dijo la Sra. Maksudova.

La valiente y curiosa mujer cuenta que el animal la atrapó con una mordida por el brazo y ella utilizó su propia extremidad  como carnada. Mientras el lobo la mordía,  lo golpeó con el hacha en la cabeza.

La Sra. Maksudova necesitó tratamiento hospitalario después de haber sido mordida. Sus paisanos y vecinos se han comprometido a perseguir a otros lobos de la zona.