Muhammed Awal Mustapha, de 10 años, más conocido en las redes sociales como ‘Mompha Junior’, es, según algunos medios especializados, el niño más rico del mundo. Nacido en Nigeria, hoy por hoy, se ha convertido en toda una personalidad de las redes sociales por mostrar su lujoso estilo de vida lleno de grandes excentricidades, entre las que destacan, su gran variedad de autos de lujo.

Su padre, Imahia Mustapha, es uno de los empresarios más adinerados de África. No escatima en darle un estilo de vida único a su hijo y le hace sentir su cariño con regalos multimillonarios.

“Te tranquiliza saber que tienes un lugar al que puede ir, donde nadie lo juzgará y donde siempre invitará a quien quiera con los brazos abiertos. El regalo de cumpleaños de papá”, escribió en sus redes sociales, cuando le compró a Mompha su primera mansión al cumplir seis años de edad.

Autos y accesorios de lujo

En su cuenta de Instagram Mompha Junior ya cuenta con más de un millón de seguidores. Allí constantemente muestra la gran flota de autos de alta gama que tiene en su garaje. Según menciona el diario ‘El Clarín’, justo después de recibir su primera mansión, su padre le regaló un Bentley Flying Spur avaluado en 3 mil millones de pesos.

De igual forma, su progenitor también es fiel seguidor en sus redes sociales, pues constantemente lo presume utilizando accesorios y ropa de marca: " El propietario más joven de una mansión usa Gucci”, mencionó Mustapha senior.

Tiene una hermana menor la cual sigue los pasos de su hermano y se adapta el exótico estilo de vida que le ofrece su familia.

Investigación por lavado de activos

Una publicación del portal ‘PM News’ reveló que Mustapha, padre del menor, presenta varias investigaciones abiertas por presunto lavado de activos en Nigeria. Fue arrestado en enero de este año por la Agencia Anticorrupción de ese país por presumiblemente estar involucrado en lavar 15 millones de dólares.

No obstante, fue liberado al declararse inocente de tales acusaciones y tras pagar una fianza de 500 mil dólares. Mientras se solucionan su líos legales, su hijo sigue posando para sus fotografías y utilizando los frutos de lo que le ha dado, hasta que se compruebe lo contrario, su negocio.