Placeholder

Por Prof. Gabriel Paizy

En buen español

El idioma más romántico del mundo

03/04/2019
Es difícil no enamorarse con esas bellas palabras que suenan tan hermosas en español.  (Archivo)
Es difícil no enamorarse con esas bellas palabras que suenan tan hermosas en español. (Archivo)
Si lo comparamos con el inglés, el español tiene matices en la expresión del amor que este otro idioma anglosajón no posee.

Cuando de expresar el amor se trata, el español tiene un no sé qué, que lo hace sonar más romántico que otros. 

Es que no es lo mismo decir “Te amo” en español que “Ich liebe dich” en alemán o “Watashi wa anata o aishite iru” en japonés.  Hay algo en el sonido, la cadencia, el acento que hace que se escuche más sensual, más apasionado.

Ahora bien, tengo que confesar que, según algunos estudios, el español no es considerado el idioma más romántico del mundo.  De hecho, quedamos en un tercer lugar, luego del francés y el italiano.

Hay que reconocer que es difícil competir con Francia y su vino tinto, París con su río Sena y su Torre Eiffel, sus famosos “french kisses”, su Pepe le Pew (el zorrillo apestoso, ¿lo recuerdas?), su Edith Piaf, el “Je t’aime”, el “mon amour” y el “oh la la”. 

Por su parte, Italia tiene un qué sé yo con su “Ti amo, bellisima ragazza” y sus pastas y la Venecia…

De acuerdo.

Pero estos tres primeros lugares, en cuanto a idiomas románticos se refiere, tienen algo en común:  todos provienen de una misma raíz.  Tanto el francés, como el italiano, como el español son lenguas romances, con un misma misma raíz: el latín.  Y los latinos tenemos esa sangre caliente, apasionada.

Si lo comparamos con el inglés, el español tiene matices en la expresión del amor que este otro idioma anglosajón no posee.  Por ejemplo, en español reconocemos que hay diferentes niveles de cariño.  Como decía el cantante José José, “Casi todos sabemos querer, pero pocos sabemos amar”.  Si entras estos versos en Google Translate para ver cómo los dirías en inglés, esto es lo que te saldrá: “Almost everyone knows how to love, but few know how to love”.   

El inglés no puede diferenciar entre el sentimiento de querer en comparación con el sentimiento de amar.  Y todos sabemos que amar y querer no es lo mismo, ni se escribe igual…

Nuestros poetas hispanoparlantes han escrito los versos de amor más hermosos. 

Por ejemplo, Gustavo Adolfo Bécquer:

            ¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

            en mi pupila tu pupila azul.

            ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

            Poesía… eres tú.

Y Neruda:

            Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

            Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,

            y tiritan, azules, los astros a lo lejos”.

            El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Es difícil no enamorarse con esas bellas palabras que suenan tan hermosas en español.

Por otro lado, nosotros contamos con los piropos, esas frases tan creativas que exaltan, la mayor parte de las veces, la belleza de la mujer.  En inglés tienen lo que llaman “compliments”, pero no es lo mismo.  Los “compliments” son expresiones educadas de admiración a otra persona, pero no se utilizan, necesariamente, de forma exclusiva para enamorar a una mujer.  Los piropos, sí.

Hay miles de piropos.  En esto, hay que decir la verdad, hemos sido muy creativos.  Mis favoritos:

-       ¿Ya empezó la primavera?  Porque eres la primera flor que veo...

-       ¡Que Dios te guarde, y me dé la llave!

-       Me gustaría ser sangre para recorrer tu cuerpo y llegar a tu corazón

-       Quisiera ser bizco para verte el doble

-       Si Cristóbal Colón te viese, diría: ¡Santa María, que Pinta tiene esa Niña!

¿Cuáles conoces tú? 

Aprovechemos las posibilidades que nos provee nuestro idioma para crear belleza al momento de expresar nuestros sentimientos.  Mantengamos con vida unos de los idiomas más románticos del mundo…


Tags

españolamor