Algunos consideran que es imposible planificar el futuro toda vez que hay muchos cambios imprevistos y hasta se ha utilizado la palabra caos para describir el futuro incierto. Abona a esta mentalidad la experiencia de algunas personas, incluyendo a este autor, de haber encontrado su profesión como resultado de la casualidad, por lo que piensan que todo lo que hay que hacer es estar pendiente de las oportunidades que surjan en el futuro. Sin embargo, esta manera de pensar está equivocada.

Hay evidencia de que la mayoría de la gente considera su trabajo como un castigo divino algo necesario para sobrevivir, una medicina amarga imposible de disfrutar. Por eso muchos celebran con alegría cuando llega el viernes y anticipan estar libres del trabajo durante el fin de semana. Sin embargo, para otros, el trabajo es una forma de vida, es lo que le da sentido a su existencia. Para estos últimos el trabajo no es una carga que hay que llevar sino una oportunidad para expresarse, crecer, contribuir a la sociedad y a un mejor Puerto Rico. Este grupo de afortunados incluye toda la jerarquía ocupacional desde ocupaciones diestras como costureras y sastres, hasta profesiones clásicas como abogados y médicos. La diferencia está en que los que ven el trabajo como una oportunidad de expresarse consiguieron un trabajo que está de acuerdo a su forma de ser y los otros no.

Planificar una carrera no es necesariamente tener una ruta escrita que se deba seguir. Es conocerse a sí mismo lo suficiente como para identificar las oportunidades de estudio o de trabajo que les permitan ser como son y lograr sus metas en la vida. Conocerse a sí mismo es conocer sus intereses, habilidades, personalidad y valores. De estas características, la más importante son los intereses porque se relacionan con la satisfacción que se experimenta al trabajar. Se estima que hay cerca de 25 o 30 intereses distintos y, por lo general, una persona desconoce la mayoría de ellos porque no ha tenido la oportunidad de realizar todos los tipos de actividades o tareas que hay en el sistema económico nuestro. Para ayudar a las personas a conocerlos se han desarrollado inventarios de intereses como el nuestro.

El Sistema Cirino de Planificación de Carreras incluye un inventario de intereses y medidas de habilidades, personalidad y valores ocupacionales. Produce un perfil de los intereses principales de la persona y lo compara con cerca de mil perfiles ocupacionales y educativos para identificar las ocupaciones y programas de estudio más similares a la persona. De esta manera, cuando surge una oportunidad de estudio o trabajo, la persona sabe si es la que está esperando.

El autor es presidente y fundador de Test Innovations, Inc. Para información, llama al 787-767-7752.