Vuelo migratorio para artista salinense

Por Sandra Torres Guzmán / Para Primera Hora 07/11/2019 |11:45 p.m.
El Horizonte
La obra de Violeta Guzmán estará expuesta hasta finales de julio en la Librería El Candil de Ponce. (Suministrada)  
Plasma en instalación la partida de aquellos que dejaron la Isla en busca de una mejor calidad de vida.

Para la artista plástica Violeta Guzmán Matos, el rostro amargo de los puertorriqueños que han emigrado a distintas ciudades de Estados Unidos, fue razón suficiente de querer plasmarlos en su obra.

La inspiración surgió desde el 2016 cuando ya se evidenciaba una migración marcada de miles de familias que huyeron del País ante la crisis económica. De esa manera, la artista salinense esbozó diversas experiencias a través de acrílico sobre lienzo con el que inició la serie titulada “¿Y ahora, qué?

“Yo comienzo con un cuadro en el 2016, por toda la angustia y un dolor tan grande que estamos pasando, esa ola migratoria es fuerte desde antes de (el huracán) María. El huracán precipitó la cosa y ahí la gente ni pensó, la gente dice ‘me voy”, manifestó Guzmán Matos cuya trayectoria artística comenzó hace unos 11 años.

“Me dolía tanto esa situación y el panorama lo veía tan rojo, negro, fuerte, pues decido entonces hacerlo en instalación, para tocar la fibra de la gente. Pues tú lo ves en pintura, pero cuando lo ves en figuras, en el arte conceptual, pues impacta más”, confesó la artista plástica natural de Salinas.

Guzmán presenta su obra mediante seis pinturas y una impresionante instalación que asemeja a aves migratorias y las figuras de las diversas personas que se van de Puerto Rico en busca de una mejor calidad de vida.

“Metafóricamente pienso en ellos como si fueran aves que se fueron volando y con eso de que a veces quisieran volver, pero no pueden, los sacaron de sus casas. De ahí es que decido hacer todo esto, vestidos de negro por el duelo, la tristeza, el frío quizás”, reveló.

“Yo los ubiqué en Nueva York por la ola migratoria de los años 40, 50 cuando se fue el jíbaro y los ubiqué en el edificio en hacinamiento como era antes, y todavía eso no ha cambiado mucho”, contó.

Para lograr la instalación, la artista hizo 45 aves migratorias a base de cocos, cada una por separado marcando su propia identidad.

“También hay ocho figuras que antes eran de nuestro tamaño, pero las reduje cuando hice el edificio para darle perspectiva. Son figuras de familias completas, hombres solos, porque acuérdate que muchos de los que se fueron estaban solos y hay una mujer soltera con un niño y un bebé”, explicó sobre las figuras hechas con plástico, papel maché, tela, hilo y madera.

La obra de Violeta Guzmán estará expuesta hasta finales de julio en la Librería El Candil de Ponce.

Regresa a la portada

Tags