Único en el Caribe el Batey del Delfín

Por Lester Jiménez / Para Primera Hora 07/11/2019 |11:45 p.m.
El Horizonte
El municipio de Mayagüez, además, adquirió una finca aledaña para continuar la investigación. (Suministrada)  
Podría abrir en noviembre para que visitantes disfruten del asentamiento y conozcan más sobre legado de los indios Taínos al municipio de Mayagüez.

Ya es considerado uno de los yacimientos arqueológicos precolombinos más grandes de Puerto Rico y uno de los más importantes del Caribe.

Y a partir del mes de noviembre, se espera que abra sus puertas el Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez, también conocido como el Batey del Delfín, para que los visitantes de ese asentamiento disfruten y conozcan más sobre la historia y el legado de los indios Taínos a Mayagüez y a todo Puerto Rico.

“Este es un yacimiento de carácter taíno que está en el término medio del río Yagüez. Fue investigado por el arqueólogo Juan Rivera Fontán a través de un acuerdo entre el municipio y el Instituto de Cultura Puertorriqueña”, manifestó Rafael David Valentín, asesor cultural del municipio de Mayagüez y encargado del proyecto de desarrollo del Batey del Delfín.

“De acuerdo con la prueba de carbono 14, es del siglo 12”, agregó.

El yacimiento taíno ubica en el Barrio El Quemado de Mayagüez, colindante con el barrio Bateyes y muy cerca del Municipio de Las Marías. Forma parte de una terraza de unas cinco cuerdas al lado del cauce del Río. 

La forma del Batey Delfín del Yagüez es un paralelogramo un poco irregular con sus cuatro esquinas abiertas. Mide 47 metros de longitud con un promedio de 33 metros de ancho cubriendo un área aproximada de 1,551 metros cuadrados, que lo convierte en el cuarto batey más grande de Puerto Rico, solo superado en tamaño por los bateyes de Sabana en Orocovis (4,900); Palo Hincado, en Barranquitas (3,850) y Caguana A (Plaza Principal), en Utuado (1,750).

Sin embargo, su peculiaridad radica en que, a pesar de estar ubicado en medio de las montañas, su iconografía es alegórica al mar, lo que lo convierte en un descubrimiento único en todo el Caribe.

“Hay un delfín intencionalmente tatuado por los indígenas con una cara antropomorfa en el hocico. Hay una ballena y hay otra piedra que tiene la figura de un pulpo, también con una cara antropomorfa y una lágrima”, sostuvo Valentín, quien lleva más de dos décadas trabajando en este proyecto.

“En el muro oeste encontramos otra figura de peces, por lo menos, un manatí con dos caras antropomorfa y una vertical… Un batey con figuras relativas a la mar, es el único en el Caribe, hasta ahora”, subrayó.

El yacimiento fue descubierto en 1995, cuando los propietarios de estos terrenos trabajaban en la sedimentación del terreno para la construcción de una charca para la crianza de camarones. De inmediato informaron al Municipio de Mayagüez y al ICP, quienes desde entonces, trabajan en conjunto en la restauración del parque indígena.

“Tuvimos la suerte de que la máquina no había desplazado la mayoría de las piedras, sino que el alineamiento de las piedras se encontraba y, aunque nos dio mucho trabajo poder restaurarlas, se restauraron”, manifestó.

En el lugar se espera que se construya un museo que exhiba la investigación que allí se realizó. Además, el parque contará con áreas recreativas para su disfrute.

El municipio de Mayagüez, además, adquirió una finca aledaña para continuar la investigación.

“Encontramos piedras alineadas y, como el llano es más grande, posiblemente haya otros bateyes”, destacó Valentín.

Se espera que el Municipio de Mayagüez inaugure la primera fase del parque arqueológico en noviembre, en ocasión de la Semana de la Puertorriqueñidad.

“Este proyecto se retrasó porque le quitaron los fondos del municipio y también tuvo vicios de construcción. Hubo que manejar la situación con el contratista, pero ya está en programación para poder inaugurar el noviembre”, destacó, por su parte, el alcalde mayagüezano, José Guillermo Rodríguez.

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