El béisbol cubano está ley de un triunfo adicional para regresar al tope de la Serie del Caribe luego de 55 largos años de espera.

Los bates de los Vegueros de Pinar del Río, una enorme ofensiva de Frederich Cepeda, quien remolcó cinco carreras,  además de una gran labor en relevo de Norge Ruiz dieron al traste con todas las predicciones al vencer en la noche del sábado, 8-4, a los Caribes de Anzoátegui para así pasar a disputar el cetro de la Serie del Caribe en partido disputado en el estadio Hiram Bithorn en San Juan.

“Fue un juego tenso de principio a fin. A lo mejor todos pensaban que el juego se iba de un solo lado. Pero con nuestro equipo abajo, ahí se vio que no se da por vencido”, expresó Alfonso Urquiola, dirigente de Pinar del Río.

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El monarca cubano se medirá el domingo a los Tomateros de Culiacán en partido pautado para iniciar a las 5:30 p.m. Los Vegueros intentarán darle a una representación de Cuba su primer título caribeño desde 1960, cuando los Elefantes de Cienfuegos ganaron la serie de ese año, la última en la que participó Cuba hasta que regresó al torneo, por invitación, en el 2014.

“Vamos a analizarlo todo. Mañana nos vamos a preparar, ver la disposición física de todos. Vamos a ir al 100 por ciento, o cerca de este”, dijo Urquiola, quien tendrá en la lomita para la final al derecho Yosvany Torres, que a su vez le hará frente al zurdo de los Tomateros,  Anthony Vázquez.

Pinar del Río llegó a esta partido semifinal con una ofensiva de solo siete carreras en los primeros cuatro partidos. Sin embargo, a pesar de caer en temprana desventaja de cuatro carreras el sábado, una demoledora ofensiva de cinco anotaciones en la séptima entrada tiene al béisbol cubano a las puertas de su octavo cetro regional.

Cepeda tuvo un importante doble remolcador de tres carreras que sentenció la fortuna de los Vegueros. “Los muchachos hicieron el trabajo. Llevo varios años en el Equipo Nacional y cada partido es algo grande. Ya sea Cuba o Pinar, uno se crece”, dijo Cepeda.

Por su parte, Ruiz tuvo una salida espectacular en relevo, cuando entró en sustitución del abridor de su novena y completó 4.1 entradas en las que permitió solo cinco indiscutibles, un pasaporte y dos ponches.

“Estaba preparado desde el principio y enfocado en el trabajo y ahí está el resultado”, dijo Ruiz.

Mientras, que para la representación de Venezuela se repitió la historia de 2014, cuando los Navegantes de Magallanes llegaron en el primer lugar  en la tabla de posiciones, pero se eliminaron al caer en semifinal contra los Indios de Mayagüez.

“Así es el béisbol. Si hay que buscar un culpable ese soy yo. Esto es un aprendizaje para todos. Lo dimos todo, pero así es esto”, expresó con evidente resignación Omar López, dirigente de los Caribes, novena que llegó invicta (4-0) a la semifinal.

El iniciador de los Vegueros, Freddy Asiel Álvarez, amarró la ofensiva de los Caribes en las primeras dos entradas, pero en el tercer capítulo, comenzó a tener dificultades. Con corredores en primera y segunda, y uno retirado, el campocorto Ehire Adrianza atizó un sencillo por el jardín central que remolcó la primera carrera de Anzoátegui.

Los Caribes volvieron a la carga en la cuarta entrada cuando luego de uno retirado, Balbino Fuenmayor logró imparable y anotó la segunda raya de los suyos gracias a un doble de Félix Pérez, quien a su vez fue retirado en la antesala cuando intentó sorprender.

Con dos outs, el panorama se volvió a complicar para Álvarez, quien permitió indiscutible a José Castillo, que llegó a segunda por lanzamiento salvaje del cubano contra Oswaldo Arcia, que a su vez terminó recibiendo pasaporte.

Entonces, con corredores en primera y segunda, José Gil bateó de hit para remolcar a Castillo y despegar, 3-0, a los campeones de Venezuela.

Acto seguido, el dirigente de los Vegueros relevó a Álvarez con el también derecho Norge Ruiz. Sin embargo, en principio, la movida no rindió frutos pues Ruiz fue sorprendido cuando Gil se robó la segunda base y Arcia anotó luego de error en el tiro del receptor Yosvani Alarcón para colocar la pizarra, 4-0.

Pero los cubanos no se amilanaron y dieron muestras de vida en la parte alta del sexto. Yulieski Gourriel y Alfredo Despaigne batearon sencillos consecutivos antes de que el abridor de los Caribes, Daryl Thompson, fuera sustituido por Tiago da Silva.

El bateador designado de los Vegueros, Cepeda le dio la bienvenida a Da Silva con triple al jardín derecho para impulsar a Gourriel y Despaigne, mientras que Cepeda aprovechó un tiro errado en la defensa de Adrianza para llegar fácil al plato y recortar distancias, 4-3. 

“Yo tengo fe en lo que hago y en mis muchachos. Sabía de lo difícil. Pero hablamos con los muchacho y a nivel mental hicieron los ajustes”, sostuvo Urquiola.

La agresividad de los Vegueros continuó en la parte alta de la séptima entrada. Con uno retirado, y dos hombres en base, Yulieski Gourriel consiguió sencillo que trajo al plato el empate, 4-4, en las piernas de Yadiel Hernández.

El empuje cubano continuó cuando, con las bases llenas, el relevista Kendy Batista le dio bolazo a Yosvani Alarcón para darle ventaja a Pinar del Río, 5-4. Acto seguido, Cepeda, quien terminó la noche con cinco remolcadas, atizó un enorme doble al fondo del jardín central para vaciar las almohadillas y despegar a los Vegueros, 8-4.

Los Caribes llegaron a amenazar por  última ocasión en la baja de la octava cuando colocaron a dos hombres en base, sin outs, pero Ruiz pudo salir del apuro.