Miami. Al menos una docena de personas fueron arrestadas y cerrados tres mataderos ilegales en una operación realizada por las autoridades del condado de Palm Beach (Florida), en la que cerca de un millar de animales fueron rescatados, informaron hoy medios locales.

Efectivos de la Policía del citado condado al norte de Miami, junto con activistas para la defensa de los derechos de los animales, llevaron a cabo una operación encubierta que condujo al cierre de varios mataderos ilegales que vendían carne de caballo para consumo humano, recogió el canal local WPLGL.

Se trata de la "mayor operación en la historia Estados Unidos contra la extrema crueldad animal", destacó dicho canal de televisión.

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La carne era vendida y distribuida en el mercado negro desde Palm Beach a Miami, en el sureste de Florida.

Uno de los arrestado es Jorge García, quien operaba el Rancho García, en Loxahatchee, y adquiría los caballos en subastas realizadas en el portal Craiglist.

García está también acusado de vender animales para rituales de magia negra y sacrificios de santería.

Fueron miembros de la organización Animal Recovery Mision (ARM) quienes grabaron con cámaras ocultas a García y sus empleados "vendiendo grandes cantidades de carne de caballo, matando con extrema violencia a cerdos e hirviéndolos todavía vivos".

En varios casos, los investigadores grabaron escenas en las que se ve a los carniceros "brutalmente pisar a los patos" y "arrancar la piel de cabras vivas".

García fue arrestado y acusado de los delitos de crueldad animal, infligir tormento y mutilación de animales.

También fue arrestado Orlando Guzmán, propietario del rancho Paso Fino, y cerradas las instalaciones del matadero dedicado a la alimentación y venta de caballos para su sacrificio y distribución en el mercado negro.

Los investigadores señalaron que los empleados de este rancho torturaron y sacrificaron pollos, cerdos y cabras durante décadas, e incluso arrojaron armadillos vivos a ollas con agua hirviendo.

Una tercer matadero ilegal, Medina Farm, fue cerrado y su propietario y empleados arrestados y acusados de crueldad animal.

Los clientes de Medina eran principalmente musulmanes que "compraban animales para sacrificarlos para consumo humano y realizar rituales de sacrificios", según las autoridades.

También fue arrestado Monieran Rathibhan por "causar una cruel muerte animales".

Entre el cerca de millar de animales rescatados figuran cabras, cerdos, ganado, pájaros, perros, gatos y gallos.