Washington, 9 may (EFEUSA).- Centenares de madres afroamericanas de todo Estados Unidos marcharon hoy en Washington contra el racismo y la brutalidad policial, problemas que algunas de ellas conocen de primera mano ya que sus hijos murieron asesinados por agentes del orden.

En la víspera del Día de la Madre en Estados Unidos, el segundo domingo de mayo, la manifestación "Millions Moms March" recorrió la avenida Constitution de la capital desde la plaza Judiciary hasta el departamento de Justicia con cánticos reivindicativos y propuestas de cambio.

"Dejen de matar a nuestros hijos", "¿Qué pasa si yo le quito su hijo a tu mamá?", "La raza de mi hijo no debe afectar su seguridad", "Pongamos fin a la guerra contra los negros en EE.UU.", eran los lemas más repetidos en los carteles de los manifestantes.

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A las madres se unieron otros ciudadanos para pedir el fin de los abusos y el racismo y "que se haga justicia" con los policías que incurren en estas prácticas.

Esta marcha llega cuando la Justicia estadounidense ha abierto una investigación federal para determinar si el departamento de Policía de Baltimore (Maryland) comete abusos y discrimina cuando detiene, vigila o investiga.

Baltimore vivió la semana pasada sus peores disturbios en décadas por la indignación que generó la muerte del joven negro Freddie Gray a causa de una lesión en la médula espinal producida durante su arresto.

La manifestación que hoy recorrió Washington fue organizada por la organización "Mothers for Justice United", formada por madres cuyos hijos murieron asesinados por un policía, y la entidad "Coalition for Justice".

La fundadora de "Mothers for Justice United", Maria Hamilton, perdió a su hijo de 31 años, Dontre, después de que un policía le disparará 14 veces en Milwaukee (Wisconsin).

"Queremos que el Gobierno federal cambie las leyes. Necesitamos que todos los policías del país estén bajo las mismas regulaciones, para que nos protejan", dijo Hamilton al canal WITI-TV.

Freddie Gray se ha convertido en un nuevo símbolo, como lo fue el joven negro Michael Brown el año pasado en Misuri, de la brutalidad policial y la desconfianza entre policías y minorías en Estados Unidos, un problema reconocido por el presidente Barack Obama.

Los jóvenes negros como Gray y Brown corren 21 veces más riesgo de recibir disparos de la Policía que los blancos, según un informe de la organización ProPublica elaborado a partir de datos policiales.

Tras su investigación sobre la Policía de Baltimore, el Departamento de Justicia publicará un informe similar al que elaboró a raíz de la muerte de Brown.

En ese documento el departamento concluyó que la Policía de Ferguson, mayoritariamente blanca, mantenía prácticas abusivas y racistas en sus actuaciones, lo que llevó a la dimisión del jefe policial Tom Jackson.