Sanaa, Yemen- Las autoridades yemeníes sospechan que Said Kouachi, uno de los hermanos involucrados en el ataque a un semanario de París, hizo parte de las tropas y peleó para al-Qaida en Yemen cuando la organización terrorista desarrolló una ofensiva al sur de Yemen, un funcionario de seguridad dijo hoy.

Otro alto funcionario de seguridad dijo que Kouachi estuvo en Yemen hasta 2012. Ambos funcionarios hablaron con The Associated Press a condición de conservar su identidad en el anonimato debido a la existencia de una investigación en curso que indaga sobre la estancia de Said Kouachi en Yemen.

Anteriormente, un funcionario estadounidense dijo que Kouachi, de 34 años, visitó Yemen aunque no precisó cuándo estuvo en el país y si se unió a grupos extremistas como al-Qaida en la Península Arábiga, o a AQAP, como se conoce la rama yemení de ese grupo terrorista.

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Testigos del ataque a las oficinas de Charlie Hebdo, en París, dijeron que Said expresó su lealtad al grupo yemení durante el tiroteo. Su hermano, Cherif Kouachi, de 32 años, fue condenado por cargos de terrorismo en 2008 y por tener vínculos con una red de que enviaba yihadistas a combatir en contra de las fuerzas estadounidenses en Irak.

Combatientes de al-Qaida sacaron ventaja de los vacíos de seguridad que había en Yemen en 2011, durante una revuelta popular, parte de la primavera árabe, que derrocó al líder del país, Ali Abdullah Saleh. Los militantes de esa organización tomaron control de grandes zona del sur del país, incluyendo varios pueblos y ciudades.

Un funcionario de seguridad dijo que Said Kouachi es sospechoso de haberse unido a las filas de AQPA en 2011 en Abyan, una de las provincias del sur y que era epicentro de la toma de territorios por parte de los militantes. El funcionario no dio más detalles ni dijo que era lo que exactamente vinculaba a Said en Abyan.

Otro funcionario yemení de alto rango dijo que se creía que Kouachi era parte de cientos de extranjeros que fueron deportados del país en 2012, como parte de una campaña del gobierno para expulsar a los estudiantes internacionales fuera del país, que se cree que estaban allí con el pretexto de estudiar árabe pero que en realidad estaban haciendo contactos con militantes de al-Qaida.

Uno de esos extranjeros era un nigeriano llamado Umar Farouk Abdulmutallab, que intentó detonar una bomba en un avión de pasajeros que iba rumbo a Detroit en diciembre de 2009. El nigeriano pudo haber conocido al yemení-estadounidense Anwar al-Awlaki, un radical islámico, vinculado a al-Qaida, y sospechoso de supervisar la operación de la explosión de la aeronave. Al-Awlaki fue asesinado en un ataque aéreo con un avión no tripulado en septiembre de 2011.

Las autoridades estadounidenses consideran al-Awlaki como uno de los líderes inspiradores de al-Qaida, y lo vincularon a la planeación y ejecución de varios atentados contra intereses estadounidenses y occidentales. Al-Awlaki también estuvo vinculado al tiroteo de 2009 en Fort Hood, y se cree recibió correos electrónicos del protagonista del ataque, el comandante Nidal Hasan.

El auge de al-Qaida al sur de Yemen obligó a adelantar una ofensiva militar del gobierno de ese país en contra del grupo terrorista, que fue apoyada por Estados Unidos y la vecina Arabia Saudita.

La ofensiva finalmente sacó a los militantes de al-Qaida de muchas de sus posiciones militares, pero el grupo ha continuado sus ataques contra las Fuerzas Militares y de seguridad yemení, lo que provocó que Estados Unidos intensificara los ataques con aviones no tripulados.