El suspiro entre el asombro y la incredulidad fue instantáneo y colectivo, se escuchó como en estéreo a través de toda la sala del juez federal Pedro Delgado.

“Eso se puede referir a (aquí hizo una leve pausa y hasta trastabilló), a una puta”, contestó Anaudi cuando el fiscal Timothy Henwood le preguntó qué quería decir esa anotación. La traductora, (no hay que olvidar que es el tribunal federal y todo se dice en inglés) tuvo que corroborar y al decir whore, lo repitió mirando a Anaudi para estar segura de que era eso lo que había dicho. Ese costo fue de $440.

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De esa manera Anaudi establecía que en una de las muchas ocasiones en las que se reunió con Luis Gerardo García Padilla, a quien apodan Gerry, hermano del gobernador Alejandro García Padilla el encuentro fue, digamos… distinto, a otras reuniones de trabajo. Sin embargo, no quedó claro en qué lugar Anaudi pagó, la fecha, ni ningún otro detalle.

La bitácora que llevaba Anaudi de sus “aportaciones” deja muy mal parada nuevamente a la senadora Mari Tere González. En blanco y negro Anaudi dejó constancia de un  pago el 9 de noviembre de 2012, cuando ella era aún candidata, por 500 a Brothers Printing de “trabajo que se le debía”. También le pagó $2,000 aunque el fiscal no le preguntó al respecto. Como parte de sus declaraciones ya se había establecido que Mari Tere le pasó información privilegiada a Anaudi, como el informe positivo a la confirmación de una de las coacusadas en este caso, Sally López, como directora de la Administración de Derecho Laboral. A la prensa se le había negado ese informe, pero Anaudi lo obtuvo cuando Mari Tere se lo envió por email cuando ni siquiera tenía la firma del presidente de la comisión que lo evaluó.

Otro gasto en su lista revelado ayer y anotado bajo Jorge Suárez, para marzo de 2013, se refería a una actividad de recaudación de fondos. En esa ocasión Anaudi pagó $100 a un chef, y otra partida de $160 para “muchachas”. El fiscal tampoco exprimió los detalles sobre a si se refería a algo parecido al caso de Gerry.

Anaudi dijo que esos eran tan solo algunos de los gastos de sus negocios y que allí no estaba todo incluido.

La lista era muy concreta con datos que variaban en cuanto a la cantidad de detalles que agregaba. Anaudi indicó que cada noche esas anotaciones pasaban directamente a su computadora y así podía mantener récord de  sus gastos. 

En su bitácora registró además pagos de cenas, desayunos y almuerzos, entre ellos una cena con Gerry, con la siguiente acotación en letras mayúsculas: “Discutir nombramientos de directores regionales”. 

Cuando se le preguntó qué quería decir, expresó que  “eran los (nombramientos) que habíamos recomendado para el área oeste”. Esa cena salió en $334.

También registró allí las tres carteras que le regaló a Sally, de lo que ya había hablado extensamente, y de otros regalos que le hizo a la coacusada Ivonne Falcón exvicepresidenta de la AAA y a la directora de compras de esa corporación pública, Sonia Barreto quien se declaró culpable.

Pero más allá de lo llamativo y el escándalo que siempre rodea los asuntos de política y sexo, ayer se reveló otro patrón inquietante sobre el guiso de Anaudi y sus socios a costa del dinero público que debía fomentar la creación de empleos.

Resulta que en medio de la crisis fiscal y la emigración masiva de trabajadores que vive el país, el gobernador había prometido crear 50,000 empleos. A esos efectos se organizaron ferias de empleo a lo largo y ancho de la Isla en que supuestamente había empresas y agencias de gobierno con plazas de trabajo disponibles. También se ofrecían adiestramientos.

Muchas de esas ferias quienes las organizaban eran Anaudi y sus socios a través de la empresa JM Professional and Training Group, de Javier Muñiz, quien aspiraba a la alcaldía de Moca por el Partido Nuevo Progresista. Muñiz ya se declaró culpable por su participación en este esquema.

Por lo menos desde noviembre de 2013 Anaudi y sus socios se encargaban de organizar y montar todo lo relacionado a las ferias con fondos de la ADL. Simultáneamente, según los correos electrónicos y facturas mostradas al jurado, Anaudi le hacía regalos a Sally, por quien cabildeó para su nombramiento con la ayuda de la senadora Mari Tere y el exsenador Eder Ortiz.

“Aunque el contrato era de JM (Professional and Training Group) y era quien recibía el cheque, como teníamos negocio y todo lo trabajábamos juntos,  nos repartíamos las ganancias”, indicó Anaudi.

Un documento del 25 de junio de 2014 indica que luego de restar todo lo que invirtieron en una feria de empleos con un presupuesto asignado por ADL de $45,000, lograron una ganancia de $19,294.90. O sea, poco menos de la mitad fue a parar a sus respectivos bolsillos.

Más adelante Anaudi y sus socios organizaron otras ferias en Aguadilla, Las Piedras, Aibonito. Según las facturas, levantaron un promedio de $100,000 en cada una, mientras que la inversión rondaba los $28,000. Ya para entonces el presupuesto gubernamental había aumentado a $127,125 por cada actividad.

Este es el detalle: la feria de Aguadilla costó $25,899 y la ganancia fue de $101,225. En Las Piedras invirtieron $28,870 y sacaron de ventaja $98,254, mientras que la actividad que montaron en Aibonito les costó $23,785, lo que les dejó limpio $103,339.

Sally, quien autorizó los fondos para estas ferias de empleo, se comunicaba por correo electrónico con Anaudi. Sin embargo, ayer el jurado pudo ver también otro tipo de mensajes, los de texto. Estas conversaciones informales y breves entre ambos denotan una gran cercanía y que Anaudi le abrió la puerta a Sally para que pidiera cuanto se le antojase, en particular taquillas para  conciertos. Sally también gestionaba que le consiguieran estacionamiento en el Choliseo durante estas actividades.

¿Y quien más se benefició de los boletos “VIP” o preferenciales de Anaudi? El hoy secretario de prensa Jesús Manuel Ortiz, quien “pedía taquillas pero lo que hacía era que se iba a otra suite”.

Anaudi y sus socios también beneficiaron por medio de taquillas a empresarios de Aerostar, empresa privada que maneja el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín y de la compañía de seguros Island Wide. 

AGP saca cara por su hermano

El gobernador defendió a capa y espada a su hermano Gerry.   

“En todo lo que se refiere a la sujeción a la ley de nuestro proceder, que se sepa, que una cosa pueden ser las malas intenciones de algunas personas que se nos han acercado y otra, muy distinta, es que lograran lo que pretendían con su cercanía... para nuestra familia la honra y la decencia son valores heredados y están por encima de cualquier otra consideración, sea esta económica, profesional o política”, destacó.