Contrario a la mayoría de las escuelas incluidas en el reciente recorte de planteles del Departamento de Educación (DE), la comunidad escolar de la Escuela Segunda Unidad Adelaida Vega del Barrio Maricao en Vega Alta acató la decisión, pero realiza manifestaciones en contra de que los estudiantes sean enviados a diferentes escuelas.

Y es que la Adelaida Vega cayó en la lista debido a problemas de infraestructura, ya que se trata de un edificio histórico que sobre pasa los 100 años (1897).

Según la comunidad escolar, cuyo plantel cuenta con una matrícula de 387 estudiantes, el DE enviará a los estudiantes de kínder a tercer grado a la Escuela Antonio Paoli en la zona urbana. Mientras los de cuarto y quinto grado se destinarían a la Escuela Ignacio Miranda en la Urbanización Las Colinas y los de sexto a octavo grado irán a la Escuela Apolo San Antonio, cerca del casco urbano.

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Los de noveno, por su parte, irían a la Escuela Superior Maestro Ladí, también en la Urbanización Las Colinas.

La comunidad se mantiene protestando para llamar la atención de la Secretaria de Educación, Julia Keleher. “Nos dijo en varias ocasiones que estaba dispuesta a tener unas reuniones con nosotros y no lo ha cumplido”, subrayó el alcalde de Vega Alta Oscar “Can” Santiago Martínez quien está de acuerdo con la alternativa que en vez de distribuir a los estudiantes toda la matrícula sea asignada a la Escuela Apolo San Antonio en el casco urbano, donde hay actualmente 12 salones disponibles.

La propuesta también la apoyan tanto líderes de esa comunidad y padres. “Lo que pasa es que en la Antonio Miranda y Paoli, como escuela receptora, no tiene espacio para más alumnos”, aseguró Zayra Pagán Rosario maestra de kínder de la Adelaida Vega.

El mandatario municipal destacó lo difícil que resulta esa división para padres que tienen hijos en diferentes grados.

“Imaginen, ese padre tendría que salir desde las seis de la mañana para entregarlos a tiempo en tres escuelas diferentes antes de irse a trabajar. Lo que se está pidiendo, por favor, a la Secretaria, es que a Maricao (Adelaida Vega) la baje en bloque a la escuela Apolo San Antonio, escuela intermedia del pueblo, de la que se nos confirmó que tiene salones disponibles para recibirlos”, detalló.

Al parecer, en todo este asunto, todavía hay una asignatura pendiente de la secretaria Keleher con esta comunidad.

“La señora secretaria del DE Julia Keleher, en nuestra visita del 23 de marzo a San Juan, quedó en darnos fecha para atender nuestros reclamos y hasta el sol de hoy no nos ha atendido. El pasado 6 de mayo nos citaron a la Regional del DE en Arecibo para presentar propuestas. Nos ofrecieron solamente 10 minutos para explicar y a última hora fueron dos minutos para una sola persona. No hay sensibilidad alguna con nuestra comunidad. Ya todo estaba decidido”, manifestó Fernando Cruz, uno de los manifestantes, quienes en estos días realizaron una vigilia.

De otro lado, la comunidad acepta moverse a la escuela Apolo San Antonio pero de manera temporera, ya que exigen que les construyan una nueva escuela en su barrio ubicado en la zona rural del pueblo, destacó el alcalde quien precisamente es egresado de ese plantel.

 “Sabemos cómo está la situación del País, a nivel económico, pero estoy dispuesto, como alcalde, a comprar los terrenos que es lo más caro y lo primero que hay que tener. Estoy dispuesto a buscar el dinero para comprar terrenos -que ya identificamos- y que el DE o el gobierno de Puerto Rico nos prometa que en un futuro, no muy lejano, nos construyan la escuela. Porque el gobernador (Ricardo Rosselló) habla de que todo está mal y que nos vamos a quiebra, pero como quiera tiene que haber desarrollo económico y va a llegar dinero para infraestructura. Que por lo menos, de lo poco que vaya a invertir en Vega Alta me construyan la escuela”, concluyó.

Luego de varios intentos de comunicación con el DE, específicamente con la directora de la Región de Arecibo, Maribel Colón González, no se obtuvo una reacción sobre este caso.

NO ESTÁN DE ACUERDO

Por otro lado, en la escuela Elisa Dávila Vázquez del sector Fortuna en Vega Alta, la comunidad busca detener el cierre de su plantel destacando los servicios adicionales que se ofrecen en la misma.

Y es que, según contaron a El Norte, su escuela cuenta con tutorías hasta las 6 p.m. y ofrece terapias ocupacionales, sicológicas, de habla y físicas a los estudiantes. Asimismo, dan tutorías de inglés y de computadora y cuentan con una biblioteca digital y cancha bajo techo.

Para evitar el cierre, la comunidad propuso convertirse en escuela receptora. “Tenemos la planta física para eso. Keleher debería saber que los padres vegalteños, cuyos hijos se van a quedar sin escuelas por los cierres, están solicitando matricularlos en otra escuela (la Rafael Hernández en Santa Ana) y les están negando la misma por falta de espacio”, aseguró Pérez, madre voluntaria y portavoz de la comunidad de Fortuna.

El alcalde de Vega Alta destacó lo incómodo que han resultado estos cierres de planteles sobre las familias. “Los padres están tan confundidos, están desesperados. Por un lado, les dicen que los muevan por otro lado les dicen que las demás escuelas la matrícula está llena. Yo vi niños llorando ayer en ambas escuelas Maricao y Fortuna y la parte sicológica de esos niños quién la va a trabajar”.

Por otra parte, al alcalde le preocupa lo que pasará con las estructuras tras el cierre.

“¿Qué van a hacer con esas escuelas, una vez, el DE las cierre; con la biblioteca y los equipos que están allí? Los vándalos pueden entrar en las escuelas, y el mismo Maricao, que es un plantel tan grande, quién se hará cargo de esas facilidades. Yo no cuento con los policías para brindar seguridad 24/7 a los dos planteles”, acotó.

La Escuela Elisa Dávila Vázquez fue incluida en la lista de cierres por solo contar con unos 180 alumnos en su matrícula. (SUMINISTRADA)