El gobernador Alejandro García Padilla indicó este lunes que rechaza la discusión de la pena de muerte que se ha desatado tras la masacre reportada contra una familia de Guaynabo.

“La pena de muerte es una aberración social que debería ser extirpada de la humanidad. En ningún lugar del mundo baja la incidencia criminal, han ejecutado a inocentes, eso se ha probado, además es una contradicción del Departamento de Justicia federal cada vez que plantea matar a alguien como alternativa a una persona que ha matado a alguien, es una contradicción absurda. La vida es de quien la da y quien la da es Dios”, sentenció el primer ejecutivo en entrevista con Radio Isla (1320 AM).

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La discusión de la pena de muerte resurgió luego de que el pasado martes, por una presunta deuda de un alquiler, asesinaran a Miguel Ortiz Díaz, su esposa Carmita Uceda Ciriano, Clementina Ciriaco López –madre de Carmita- y a Miguel Ortiz Uceda –hijo del matrimonio-. En este incidente resultó herido un menor de 13 años, quien fue lanzado por un puente a una altura de 40 pies.

Por estos hechos se acusó a Christopher Sánchez Asencio, quien era el inquilino de la propiedad en cuestión, y Miguel Bosch Mulero, ambos de 27 años.