La ronda de 16 equipos (Sweet 16) del baloncesto masculino División I de la National Collegiate Athletic Association (NCAA) comenzará el jueves, 27 de marzo, con la celebración de cuatro partidos, pero el plato fuerte para los fanáticos boricuas se servirá el viernes, 28 de marzo, cuando dos hijos de madres puertorriqueñas darán el todo para llevar a sus equipos a la ronda final (Final Four) del campeonato colegial.

El armador de los Huskies de la Universidad de Connecticut, Shabazz Napier, y el delantero pequeño-escolta de los Volunteers de la Universidad de Tenesí, Derek Reese Montañez, saldrán al tabloncillo en busca del boleto de entrada al Final Four. Napier y los Huskies chocarán contra los Cyclones de Iowa State en partido que se celebrará en el tabloncillo del Madison Square Garden de Nueva York, mientras que Reese Montañez y los Volunteers se enfrentarán a los Wolverines de la Universidad de Michigan en el Lucas Oil Stadium en Indianápolis.

Napier, quien se encuentra en su último año de elegibilidad, ha tenido dos temporadas consecutivas de ensueño. En la fase regular del torneo División I, el armador promedió 17.8 puntos en 34.8 minutos de acción por desafío. Como si fuese poco, el versátil jugador promedió 5.9 rebotes,  4.9 asistencias y 1.8 cortes de balón por choque, al tiempo que lanzó para un .425 de efectividad en tiros de campo, .388 en canastos de tres puntos y .862 en tiradas libres. Su promedio de puntos, rebotes, cortes de balón, asistencias y minutos jugados son los mejores de la temporada dentro del quinteto de UConn.

La campaña 2013 fue agridulce para Napier, pues pese a su magistral actuación en cancha, la NCAA le prohibió a la institución participar en el torneo nacional porque la puntuación de Progreso Académico de UConn estuvo por debajo del mínimo requerido por el ente rector del deporte colegial estadounidense. UConn fue sancionado junto con otras nueve universidades.

Sin embargo, Napier utilizó el sinsabor de la sanción como motivación adicional en la campaña actual, según explicó en una historia publicada en el portal cibernético del New York Daily News.

“No vi ninguno de los partidos (del año pasado). Definitivamente fue una mala experiencia porque no formé parte del torneo. Pero lo que ocurrió sí sirvió de combustible para alimentar mi motivación y hambre de llegar a donde estamos actualmente”, indicó Napier.

“Y no fue solo yo, pues el resto del equipo lo tomó como una señal de que teníamos que mantenernos hambrientos. Siempre se dará otra oportunidad y teníamos que estar listos para cuando llegara”, añadió el armador de UConn.

Y combustible fue lo más que tuvo Napier a lo largo de la temporada, pues su excelente producción y magistrales actuaciones en prácticamente todos los desafíos de los Huskies le valieron un puesto en el primer equipo All-American División I por parte de la Asociación Nacional de Entrenadores de Baloncesto (NABC, por sus siglas en inglés).

Además, Napier está bajo consideración para ser finalista de otros premios individuales, incluyendo el trofeo Oscar Robertson que otorga la Asociación de Escritores de Baloncesto de los Estados Unidos.

“Siempre es bueno estar de regreso en el Garden, pues nosotros consideramos el Garden como nuestro segundo hogar. Cada vez que jugamos aquí, hacemos lo que tenemos que hacer para ganar. Cuando eres un atleta en la Universidad de Connecticut, hay algo a lo que nosotros llamamos ‘hermandad’. Esa es la razón principal por la cual siempre estamos unidos”, puntualizó Napier.

Por su parte, Reese Montañez ha tenido una buena campaña con los Volunteers saliendo del banco. El delantero-escolta mejoró su promedio de rebotes por partido (3.0) en comparación con el año pasado (2.1)  y vio un aumento a 13.6 minutos por desafío. El versátil canastero puede cubrir ambas posiciones de delantero y, además, tiene un buen tiro a distancia.

Los partidos del jueves tendrán a Dayton enfrentándose a Stanford; Baylor chocará contra Wisconsin; UCLA jugará contra Florida; y San Diego State medirá fuerzas con Arizona.