Para la fecha en que las Huskies de la Universidad de Connecticut perdieron por última vez, elI pad todavía no existía, Twitter apenas comenzaba a crecer en popularidad y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aún no había sido electo.

¡Cómo pasa el tiempo!

Pero la realidad es que el dominio aplastante que han gozado las Huskies en el baloncesto colegial de la NCAA desde el 2008 no puede seguir pasando por desapercibido.

No con 89 victorias consecutivas, suficientes para eclipsar los 88 triunfos al hilo entre 1971 y 1974 que lograron sus contrapartes varones, los Bruins de UCLA con el legendario John Wooden al mando y el centro Bill Walton de líder en ese equipo.

El récord se estableció la noche del martes, cuando las Huskies aplastaron sin problemas al vigésimo segundo equipo clasificado de la NCAA, Florida State por 31 puntos, 93-62.

Y eso, luego de darle una paliza al undécimo sembrado Ohio State por igual margen, 81-50, en desafío donde empataron la marca de UCLA de 88 victorias.

De hecho, en lo que va de temporada Connecticut ha vencido a sus rivales por un promedio absurdo de 35.3 puntos por juego.

Sólo el segundo sembrado Baylor, que cuenta con la gigantona pívot de 6'8” de estatura Brittney Griner, pudo darles pelea a las Huskies aunque también cayó vencido apenas por un punto, 65-64, en el segundo partido de Connecticut esta temporada.

Incluso, esa victoria apretada sobre Baylor ha sido la única desde noviembre de 2008 -cuando iniciaron su racha ganadora ante Georgia Tech -en la que las Huskies no ganan por 10 puntos o más. Así de increíble ha sido su control del baloncesto colegial femenino por las pasadas tres campañas. Y siguen contando.

Su derrota más reciente fue en el Final Four de 2008 un 4 de abril, cuando cayeron 83-72 ante Stanford.

Precisamente, el 30 de diciembre, tendrán oportunidad de vengar ese revés cuando se midan con Stanford, clasificado octavo a nivel nacional.

Comparaciones inevitables

Haber superado la marca establecida previamente por UCLA ha causado cierto revuelo, aunque el propio dirigente de Connecticut Geno Auriemma, no ha querido abordar el asunto para evitar roces con personas que podrían malinterpretarlo.

En honor a la verdad, Auriemma, al igual que Wooden en su momento, tiene un dominio total de la escena del baloncesto colegial en el género que dirige.

De la misma forma que Wooden traía a muchos de los mejores talentos nacionales para que jugaran bajo su tutela (como Walton, Kareem Abdul-Jabbar, Jamaal Wilkes, Henry Bibby, entre otros), Auriemma ha hecho lo mismo en el baloncesto femenino.

Sin mencionar a estrellas de inicio del milenio como Sue Bird y Diana Taurasi, UConn ha sido consistente en inundar de talento a la WNBA, incluyendo a Tina Charles, escogida en el primer turno de 2010.

El éxito es tan grande que Auriemma prácticamente no tiene que reclutar, sino seleccionar. La mayoría de las canasteras elites quieren ir a UConn y no es casualidad que de las 12 jugadoras actuales, ocho fueron All-American en escuela superior.