Blindada visita de Clinton al sur

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 18 años.
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PEÑUELAS.- En arroz y habichuelas.
Bajo un intenso sol y luego de casi tres horas de espera, cerca de cincuenta personas escucharon el mensaje en el que la aspirante primarista a la Presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, los exhortó a que participen en el proceso electoral.
La ex primera dama y senadora demócrata por Nueva York visitó el restaurante Boquemar de Peñuelas, donde almorzó junto a los alcaldes de Ponce, Francisco Zayas Seijo, y el de Peñuelas, Walter Torres, así como con los líderes del Partido Demócrata local y algunos legisladores.
Clinton almorzó un plato de arroz, habichuelas y una empanadilla de mariscos antes de compartir con diversos ciudadanos. La santaisabelina Carmen Reverón logró que la senadora le firmara el libro que Clinton escribió hace algunos años sobre su vida.
En el exterior, agentes del Servicio Secreto revisaban exhaustivamente los equipos de los medios de comunicación y al limitado público asistente que fue ubicado en un corral, rodeado de hierba crecida y sin podar y cerca de un depósito de escombros de cemento.
El primero en aparecer, cerca de las 3:30 de la tarde, fue el abogado José Alfredo Hernández Mayoral. Éste marcó las claras diferencias con su padre, el ex gobernador Rafael Hernández Colón, en cuanto a la contienda primarista y salió en defensa de Clinton mientras atacó las “pobres” propuestas de su retador Barack Obama.
Otro que tomó la palabra fue el presidente del Senado, Kenneth McClintock, quien recalcó en la unión de miembros de los principales partidos puertorriqueños para este tipo de actividad. Luego, presentó al alcalde anfitrión, quien le mencionó a Clinton la importancia de la región sur ante el desarrollo del Puerto de las Américas y su impacto económico.
Un impaciente público dejó saber su disgusto con los retrasos hasta que finalmente se le otorgó la palabra a la aspirante, quien se comprometió, entre otros asuntos, a brindarle a la Isla autonomía en su infraestructura energética. Curiosamente, antes de hablar, la energía eléctrica del local se fue pese a estar a minutos de una central termoeléctrica.
Entre los presentes destacaba la presencia de la doctora María Morales quien tenía una camiseta que promovía la nominación por write in del derrotado aspirante gubernamental novoprogresista Pedro Rosselló. Dijo que respaldaba a Clinton por su colaboración con el gobierno de Rosselló.
“Ella como primera dama ayudó mucho a Puerto Rico, ha sido tremenda con los latinos”, dijo Morales.
René Ocasio, por su parte, apuntó que apoya a la senadora porque tiene experiencia en la Casa Blanca, lo que beneficiaría muy pronto a Puerto Rico. El cartero Jimmy álvarez exhibía un cartel en el que expresaba el apoyo de sus colegas a la aspirante.
Pero, no todos estaban de acuerdo. Con un letrero que leía “Quit” (renuncia), Greg Mazzeo expresó su disgusto con la insistencia de Clinton en continuar en la lucha primarista. “La única forma que puede ganar la nominación es fracturando en dos al Partido Demócrata, si sigue habrá, no te diría una guerra civil interna pero va a quedar muy dividido y destruido”, dijo el ciudadano procedente de California. Opinó que Obama ha probado que tiene el favor electoral y no es necesario continuar con el debate dentro de ese partido.
Luego del mensaje, el público fue retenido en el corral metálico hasta que Clinton se marchó. A esos efectos, agentes del Servicio Secreto empujaron con fuerza a periodistas y al alcalde Zayas Seijo, que se encontraba en medio de una rueda de prensa, para abrir paso al vehículo oficial.

