Desde el mismo momento en que el representante Waldemar Quiles ofreció donar su salario al centro Esperanza para la Vejez y al Hospital Oncológico sabía que no podía cumplir su promesa no solo porque no recibe ningún sueldo de la Cámara de Representantes. También porque sus compromisos económicos se lo hubiesen impedido.

Si hubiese tenido un salario que ofrecer o si en todo caso su generosidad lo llevara a donar su pensión, el representante de distrito tendría tiempos muy difíciles para poder cumplir con las obligaciones mensuales de $3,396 que tiene con los bancos, según refleja el estado de situación financiera que presentó a la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) en 2012.

Quiles paga mensualmente $1,634 por un auto BMW, modelo M3, que se compró en el 2011 y para el que obtuvo un préstamo de $113,000. Además paga mensualmente $477 por un Toyota Corolla, según su estado financiero del año pasado. También hay que añadirle a esta suma $1,285 que cada mes tiene que desembolsar para la hipoteca de su apartamento en Carolina.

A todas luces el legislador intentó hacer una promesa de la boca para afuera cuando verbalmente se comprometió a hacer una donación a estas instituciones, según se desprende de sus declaraciones a los medios de comunicación.

“Que yo efectivo el primero de mayo no voy a cobrar salario. Yo voy a donar mi salario al Hospital Oncológico y a un centro de ancianos que hay en Utuado, Esperanza para la Vejez”, se le escuchó con toda claridad anunciar a los medios de comunicación en el mes de mayo. Primera Hora tiene ese audio.

No obstante, ahora que se supo que ni el centro de envejecientes ni el hospital para pacientes de cáncer había recibido tal donativo, el legislador alegó que no hizo ninguna promesa de donación y que lo que pretendía era que la Cámara de Representantes les enviara el “equivalente” a su salario.

Mínimamente el ofrecimiento del representante parece un intento de ganar indulgencias con escapulario ajeno.

Mientras Quiles se pasea en su auto de lujo, el centro de envejecientes de Utuado ha confrontado serios problemas económicos, al punto que un grupo de voluntarios tuvo que hacer un pequeño radiomaratón para cubrir algunos de los servicios de las instalaciones.

Esta no es la primera vez que el representante deja lagunas en las declaraciones que emite.

En enero de 2012, Quiles aseguró que es residente de Utuado cuando Primera Hora lo confrontó con información contributiva del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM) que lo ubicaba residiendo en el municipio de Carolina y bajo el disfrute de una exoneración contributiva por ser esa su residencia principal.

Ante la posibilidad de que ocupara el escaño ilegalmente, ya que se requiere que sea residente de uno de los pueblos de su distrito representativo (Utuado, Lares, Adjuntas y Jayuya), Quiles admitió que desde 2007 a enero de 2012 había recibido una exoneración contributiva a la que no tenía derecho porque no reside en Carolina, sino en Utuado, en una casa que es de su hija y que también tiene una exoneración contributiva.

Así que reconoció que adeudaba las contribuciones por esos cuatro años y alegó que el CRIM había ignorado varias llamadas telefónicas así como dos presuntas cartas que envió, en 2007 y 2011, para informar su mudanza.

En octubre de 2011, Quiles tampoco fue del todo claro con la Comisión Estatal de Elecciones (CEE). Aunque sabía que tenía esa deuda pendiente no lo aclaró en una declaración jurada que emitió a la CEE y solo afirmó que los registros del CRIM no reflejaban deuda vencida.

Si bien es cierto que en el CRIM no se reflejaba esa deuda, el legislador del Partido Nuevo Progresista (PNP) sí conocía la existencia de la misma. Quiles no hizo constar en el juramento que adeudaba contribuciones sobre la propiedad ni detalló las supuestas gestiones realizadas para cancelar esa exención.

En una declaración en octubre de 2011 en la que no se precisa el día en que se juramentó, lo que es una anomalía notarial, Quiles señaló que la propiedad pagaba contribuciones al CRIM a través de la institución que le otorgó el préstamo hipotecario.

No obstante, esa es una información incompleta. El legislador de distrito pagaba parcialmente contribuciones sobre la propiedad porque tenía una exoneración de $150,000. Su contribución se calculó en la diferencia entre $181,190, que es el valor de la propiedad estimado por el CRIM, y los $150,000 de la exoneración.

A través del portavoz de prensa de la CEE, el secretario Walter Vélez indicó que la Ley Electoral nada dice sobre la omisión de información en documentos de otras agencias que son anexados a la documentación electoral que presenta un aspirante a candidato. Sí está reglamentada dentro de la Ley Electoral la omisión o presentación falsa de información en los documentos electorales.

Al parecer, luego de que Primera Hora informara en enero de 2012 sobre su lío residencial, Quiles Rodríguez pagó la deuda de más de cuatro años.

En el 2012, la Comisión de Ética de la Cámara se lavó las manos y le pasó el asunto al CRIM. En las elecciones del 2012, Quiles fue reelegido por la mayoría de los electores de su distrito.

Ahora mismo, el representante tiene dos querellas ante la Comisión de Ética en las que, entre otras cosas, le imputan que la Autoridad de Energía Eléctrica presuntamente haya encontrado en la casa en la que vive en Utuado una resistencia en el contador. Supuestamente la ubicación de ese aparato impedía que el 78% de la energía consumida en ese hogar se contabilizara y facturara.

Uno de los querellantes le imputa, además, hacer una falsa representación de donativos inexistentes.