El Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD) hizo un llamado urgente a la ciudadanía ante el paso de una vaguada, mientras se emitió una advertencia de inundaciones en efecto desde mañana lunes a las 10:00 a.m., que se extenderá hasta el miércoles, según informaron autoridades estatales.

Aunque toda la isla está bajo vigilancia de inundaciones, se espera que el noreste del país sea el más afectado.

La administración de la gobernadora Jenniffer González Colón, a través del NMEAD y el Departamento de Seguridad Pública (DSP), exhortó a residentes y visitantes a ejercer la máxima prudencia ante el evento atmosférico, que provocará lluvias persistentes y aumentará significativamente el riesgo de inundaciones en diversas regiones de Puerto Rico durante los próximos días.

El comisionado del NMEAD, Dr. Ángel Jiménez, detalló que el Servicio Nacional de Meteorología en San Juan anticipa acumulaciones de lluvia entre una a tres pulgadas, con cantidades mayores en áreas aisladas, lo que podría generar condiciones peligrosas en poco tiempo, especialmente en zonas vulnerables.

Asimismo, advirtió que el evento podría intensificarse rápidamente y derivar en emergencias reales.

La vaguada comenzará a impactar la Isla desde esta noche, incrementando de forma sostenida la actividad de lluvias y tormentas eléctricas. Este tipo de evento puede cambiar rápidamente de moderado a peligroso, por lo que es fundamental no subestimar las condiciones", dijo el Dr. Jiménez.

“El patrón de lluvias que se anticipa no es un evento aislado ni pasajero; es un escenario que puede agravarse en cuestión de horas y generar emergencias reales en comunidades vulnerables. No podemos esperar a que el agua esté subiendo para reaccionar. Este es el momento de prepararse, de tomar decisiones responsables y de evitar conductas de riesgo. Cada evento como este nos recuerda que la prevención salva vidas, y ese tiene que ser el enfoque principal de todos”, advirtió también.

Las autoridades, de igual modo, alertaron sobre riesgos adicionales, como inundaciones urbanas y de pequeños riachuelos, aumentos súbitos en los niveles de los ríos y deslizamientos de terreno en áreas susceptibles, particularmente en el este, norte e interior de la isla, donde los suelos ya se encuentran saturados.

Además, el deterioro en las condiciones marítimas, con marejadas del norte y vientos fuertes, podría generar oleaje peligroso, por lo que se recomendó precaución extrema en el mar.