Amnistía Internacional expresó este domingo su preocupación por el impacto en los derechos humanos de la población venezolana tras la acción militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, según un comunicado difundido por la organización.

El presidente Nicolás Maduro fue capturado y sacado del país.

En su posicionamiento, la ONG sostuvo que el operativo “genera graves preocupaciones sobre los derechos humanos” y advirtió que “muy probablemente constituye una violación del derecho internacional, incluida la Carta de la ONU”, además de cuestionar la “intención declarada” de Washington de dirigir Venezuela y controlar sus recursos petroleros.

Amnistía Internacional alertó sobre el riesgo de una escalada de violaciones de derechos humanos, ya sea por nuevas operaciones estadounidenses o por las respuestas del Gobierno venezolano a los ataques.

En ese contexto, instó al Gobierno estadounidense a cumplir el derecho internacional humanitario y de derechos humanos, “priorizar la protección de la población civil” y garantizar los derechos de todas las personas privadas de libertad, incluido el debido proceso y un trato humano.

El MDC Brooklyn es conocido por recibir temporalmente a figuras de alto perfil mientras enfrentan procesos federales.

La organización también llamó a las autoridades venezolanas a abstenerse de intensificar la represión contra la población y recordó que tienen la obligación, conforme al derecho internacional, de “respetar y proteger los derechos humanos de todas las personas en Venezuela”.

El comunicado subrayó que las personas en mayor riesgo inmediato incluyen a defensoras de derechos humanos y activistas políticos que, señaló, “han enfrentado durante años violaciones y crímenes de derecho internacional por el gobierno de Maduro”.

Amnistía afirmó que se solidariza con el pueblo venezolano, con las víctimas y sobrevivientes, y con los millones que han huido tras años de abusos y crímenes de lesa humanidad.

Asimismo, reiteró su llamado para que el Gobierno de Maduro sea investigado y, cuando existan pruebas suficientes, las personas responsables sean procesadas ante un tribunal independiente e imparcial, con el objetivo de garantizar justicia, reparación y garantías de no repetición.

Amnistía Internacional advirtió además que el ataque contra Venezuela y la captura de Maduro y Flores por parte de uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU “profundizan aún más el colapso del derecho internacional y del orden global basado en normas”.

En su evaluación, este tipo de acciones envía señales de “un sistema internacional regido por la fuerza militar, las amenazas y la intimidación, y “aumentan el riesgo de acciones de imitación por parte de otros actores”.

Al llamado de ONG se han sumado los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay, que en conjunto rechazaron “las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela” y expresaron su “profunda preocupación” por la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa.