
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 16 años.
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Parecía una escena de un filme surrealista de Luis Buñuel: la calle londinense de los carísimos sastres a medida, la famosa Savile Row, llena de ovejas. Un rebaño ocupó de pronto todo el centro de la calle ante las miradas entre atónitas y divertidas de los transeúntes, entre ellos muchos turistas. El domingo, otros dos rebaños se pasearon por Oxford Street, la calle de más tráfico y más comercios de Londres, como parte de la misma iniciativa, apoyada por el príncipe Carlos de Inglaterra. Más de ochenta comercios, algunos de los cuales enseñan a los voluntarios labores de punto, están detrás también de la iniciativa, destinada a promocionar la lana. John Thorley, de la Campaign for Wool (Campaña pro Lana), declaró hoy a la prensa que la "lana es un producto especial. Es una fibra importante, y quienes la trabajan tienen sueldos decentes".

