Los cadáveres de dos hombres que perdieron la vida esta madrugada al estrellar el auto robado en que viajaban por la autopista PR-22 fueron llevados al Instituto de Ciencias Forenses sin ser identificados.

La teniente Maritza Alvarado, directora de la división de Autopistas Buchanan, explicó que la secuencia de hechos de este caso arrancó a eso de las 5:00 de la mañana cuando agentes de su división le dieron el alto a los ocupantes de un auto Ford Fiesta del 2013 que iba a exceso de velocidad en dirección de Bayamón hacia Arecibo. El conductor del auto se detuvo en el kilómetro 15 de la carretera PR-22, pero cuando los agentes se bajaron de la patrulla, continuaron la marcha a toda velocidad.

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El vehículo, que según la Policía llegó a registrar 102 millas por hora y figura robado el 30 de octubre en la carretera PR-165, jurisdicción de Dorado, tomó la salida hacia Vega Baja e hizo un giro para continuar la marcha por el mismo expreso, pero por los carriles de Vega Baja hacia San Juan.

Según dijo Alvarado, los individuos viajaban a una velocidad tan exagerada que se decidió detener la persecución. Mientras, el dúo pasó el peaje de Buchanan y continuaron la marcha hasta la salida que conecta el expreso PR-22 con el expreso Las Américas, donde perdieron el control del volante, chocaron una valla de metal y finalmente una palma.

Ambos individuos murieron en el acto.

Alvarado indicó que dentro del vehículo no se ocupó nada ilegal, ni siquiera identificaciones, por lo que los cadáveres fueron enviados al ICF sin nombre.

El caso continuará en manos de las divisiones de Vehículos Hurtados de Bayamón y San Juan.