El juez Edgar Figueroa Vázquez, del Tribunal de San Juan, encontró causa para arresto en ausencia contra Marilyn Arroyo Báez por un cargo de maltrato por negligencia por supuestamente dejar abandonada a su hija, de 2 años, en un colmado de Santurce el miércoles 1 de enero.

Figueroa Vázquez impuso una fianza de $10,000 y ordenó el arresto de la mujer, de 39 años, quien no compareció hoy a su cita con las autoridades.

En la mañana, la fiscal Germaine Báez Fernández, de la Unidad Especializada de Violencia Doméstica, Maltrato a Menores y Delitos Sexuales entrevistó a Sixto Nieves, dueño del negocio La Paloma, donde Arroyo Báez dejó a su hija en la madrugada de ayer.

Posteriormente se reunió con el agente investigador del caso, Jesús Santana Soto, de la Unidad de Delitos Sexuales y Maltrato de Menores de la Policía y otras agentes que colaboran en la pesquisa.

Finalmente el cargo de maltrato se presentó después de la 4:00 p.m. en la Sala de Investigaciones de San Juan.

La fiscal Báez Fernández indicó a este medio que todavía no se había fijado la fecha de la vista preliminar.

 No entró en los detalles del caso, pero precisó que el cargo de maltrato en la modalidad de negligencia contempla una pena fija de 2 años de cárcel.

Indicó también que Arroyo Báez no llegó a su cita en el Cuartel General en Hato Rey, desde donde el agente Santana Soto la trasladaría a la Fiscalía de San Juan.

Santana Soto, por su parte, señaló que durante el día se realizaron gestiones para localizar a la mujer, pero que dichos esfuerzos no rindieron fruto.

La mujer aparentemente se encuentra sin hogar al momento.

Según la investigación inicial de la Policía, en la madrugada de ayer Arroyo Báez dejó a la menor en el negocio La Paloma, ubicado en la parada 24, en Santurce.

La mujer explicó a las autoridades que llegó al negocio en compañía de su hermana, su cuñado y sus tres hijos para comprar leche. Señaló que mientras estaba en el lugar, se suscitó una discusión entre su hermana y su cuñado, y para supuestamente evitar una confrontación mayor, decidió salir del local con los dos adultos y sus dos hijos mayores: una niña y un varón, de 5 y 3 años, respectivamente.

Al salir del negocio, le pidió al dueño que velara a su hija menor un rato. Luego abordó un vehículo con su familia y se marchó de lugar. Cuando regresó al negocio a buscar a su hija, encontró el establecimiento cerrado, según la versión de la imputada.

Después Arroyo Báez acudió al cuartel de Río Piedras a recoger a su hija, pero la menor ya se encontraba bajo la tutela del Departamento de la Familia. Una persona en el negocio llamó a las autoridades luego de que la mujer desapareció del lugar y se activó el protocolo para estos casos.

Ayer también el DF asumió la custodia provisional de los otros dos hijos de la mujer, quien tiene un expediente abierto con la agencia por referidos previos que no pudieron culminarse porque cambiaba frecuentemente de residencia.