Luego de más de 30 años de intensa pugna y de sobre $260 millones en multas fijadas por el Tribunal Federal, se cierra el pleito de los presos del sistema correccional de Puerto Rico, mejor conocido como caso Morales Feliciano, en lo que respecta al hacinamiento carcelario.

“Ésta es una excelente noticia”, dijo el Gobernador Luis Fortuño al dar a conocer que el martes se llegó a un acuerdo entre las partes para dar por concluido el reclamo más importante del histórico pleito.

El secretario de Corrección, Carlos Molina, dijo que, de las multas, quedan depositados $170 millones, de los cuales $80 se usarán para el nuevo hospital carcelario. Se espera que con la apertura de esa institución se resuelva otra exigencia de los confinados: la de servicios médicos.

Quedan por resolver otros aspectos del pleito relacionados con la recreación de los reos, su clasificación, los servicios de lavandería, sobre el uso de la fuerza en los penales y el acceso de los confinados a las cortes para apelar sus convicciones.

“Hemos cerrado la llave de un problema que ha entorpecido la rehabilitación de seres humanos; que ha tenido un costo económico inmenso”, dijo el Gobernador.