Errores que cometemos cuando el perro no quiere comer
Hay múltiples razones para que no quiera su comida.

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En ocasiones, los hijos perrunos hacen a sus dueños sudar la gota gorda, pues se resisten a comer la comida especializada de “pepitas o mojada” que se le ha comprado.
El sufrimiento lleva “erróneamente” a que se intente dar algunos antojos, como jamón, pollo o un ‘snack’, para intentar convencerlos de que coman algo. Sin embargo, este método está lejano a lo que se debe hacer.
La presidenta del Colegio de Médicos Veterinarios, la doctora Franchesca Caballero Vives, indicó que el primer paso que se debe tomar cuando un perro decide dejar de comer es ofrecerle la comida por unos 15 a 20 minutos en la mañana y luego retirarle el plato. Se debe repetir este paso en la tarde.
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“No ofrezco, durante el día, ningún tipo de recompensa”, destacó la experta.
Si bajo este método come algo dentro de un periodo de 24 horas, ya el dueño no debe preocuparse. Por general, “puede ser un problema de que hayan comido algo no es su comida. A veces en los paseos, las mascotas pueden comerse algo del pasto o se cayó algo de la casa y se lo comió, puede que le caiga pesado y puede ser un proceso transitorio”.
Otro indicio de que el perro no coma puede ser para manipular. Prefiere ese jamón o pollo antes que su comida seca.
“Ellos son bastante manipuladores. A veces me dicen: ‘Es que la perrita no quiere comer’. Yo le pregunto si le dan ‘treats’. ‘Ay, sí los treats se lo come todo y el jamoncito se lo come todo’. Entonces, pues, no es que no está comiendo, es que no está comiendo su comida, porque está comiendo otras cosas”, confesó la veterinaria.
Pero, si la mascota no está de buen ánimo, tiene vómitos y diarrea, hay que consultar con un veterinario y posiblemente deba ser llevada a su oficina. La veterinaria explicó que los perros que pesen menos de 25 libras, como los Yorkies, tienen más urgencia en ser atendidos, ya que se deshidratan más rápido que un perro grande, como pudiese ser un Gran Danés.
Estos casos pueden ocurrir cuando el perro ingirió algo que le obstruya su sistema digestivo, la comida no le esté cayendo bien, tiene parásitos intestinales o problemas epáticos, entre otras complicaciones.
Por otro lado, hay ciertos casos en los que Caballero Vives recomendó que al perro se le puede introducir algún otro alimento.
Expuso que, “si la mascota pasa esas 24 horas sin comer y al otro día come poco, se puede intentar mezclar poco arroz blanco, una pechuga hervida sin condimento o yogurt sin sabor. A ver si eso estimula a comer, sin que cause vómitos y diarreas”.
La manía de querer añadir alimentos caseros en la dieta de los perros se debe a que “queremos hacer mascota tan parte de nuestro núcleo que pensamos que son humano y las mascotas tienen sus requerimientos nutricionales completamente diferente a los humanos. Yo siempre explico que nosotros comemos pan y revoltillo en la mañana, almorzamos pizza y cenamos sushi. Los animales no. Los animales tenemos que darle todo el tiempo la misma comida o si introducimos algo, hacerlo de poco a poco para ver que no vaya a causar ningún tipo irritación ni en el tracto intestinal, ni en ningún tipo de órgano”.
Asimismo, la presidente del Colegio de Médicos Veterinarios llamó a no caer en campañas publicitarias para dar a las mascotas probióticos, aceite de salmón o cualquier otro aditivo adicional a la comida para perros. Señaló que todos estos productos deben ser recomendados por el veterinario, en caso de que fuese necesario.


