Toca sus cosas y la siente viva.

Ayer a las 6:22 de la tarde, Lydia Echevarría acariciaba algunos objetos personales de su hija Glendaly Vigoreaux para recordarla “como ella siempre fue: una hija feliz, alegre”.

“Estoy tocando sus cosas, su casa, estoy recordando los buenos momentos que viví aquí con ella. Estoy recordando el pasado, estoy aceptando el presente y me estoy preparando para el futuro”, dijo a PRIMERA HORA la actriz puertorriqueña desde Glendale, Arizona, donde Glendaly se suicidó.

“Yo no voy a hablar de lo que pasó y desde ahora anticipo que no voy a contestar preguntas del tipo: ‘¿Cómo te sientes?’. Que se pongan en mi lugar ustedes los periodistas y vean si estarían hundidos en un mar de dolor, si se estarían volviendo locos, si estarían haciendo el esfuerzo humano más grande para mantener la serenidad que les quede para transmitir a sus otros dos hijos, y entonces contéstense ustedes mismos desde ahora”, continuó en referencia a Vanessa Vigoreaux y Luis Alberto Cruz.

“Éste es mi momento de dolor y no lo quiero compartir con nadie. Ni mis alegrías ni mis tristezas las comparto con nadie. Eso siempre ha sido así y no va a cambiar”, sentenció con aguda firmeza.

Sin abandonar su habitual elocuencia, Echevarría no pudo evitar referencias a la niñez de sus tres retoños, cuando “eran como uno solo, como siempre seguirán siéndolo”.

Aprovechó para aclarar que no se encuentra sola y “desamparada”, como se ha sugerido en algunos medios periodísticos, pues cuenta con la compañía de Vanessa y Luis Alberto.

“Estoy recibiendo el apoyo de la familia, de mi familia. Ésta es la única familia que yo tengo, que nosotros tenemos”, articuló tranquila, pero con pequeños quejidos que revelaban molestia.

“Esto para mí es bien difícil. O sea, no sé, pero la gente lo está cogiendo como si fueran mis 15 minutos de fama. ¡Por favor! No es justo que se juegue con el dolor ajeno. Ésta es la noticia, léanla y ya está. ¿Por qué quieren más? Es mi dolor y de nadie más. ¿Qué más van a saber que no sea lo obvio?: que mis hijos y yo y la familia estamos todos llenos de dolor”, argumentó.