Felipe Quiñones estuvo la tarde del martes en la cancha del Boys & Girls Club del residencial Las Margaritas, en San Juan, luego de aterrizar en Puerto Rico tras un largo vuelo procedente de Grecia.

El prospecto, de 18 años y 6’6” de estatura, se reportó a las prácticas de la Selección Nacional Sub-18 de cara al FIBA AmeriCup 2026, que se celebrará del 1 al 7 de junio en la ciudad mexicana de León, Guanajuato.

El puertorriqueño venía de completar su participación en el Next Gen de la Euroliga como refuerzo del Panathinaikos de Atenas, donde tuvo la oportunidad de enfrentarse a algunos de los canasteros con mayor proyección a nivel internacional.

“Fue una gran experiencia. Es un torneo que es bien grande. Es Euroliga, así que es un torneo que reúne a los mejores equipos de países como Francia, Eslovenia, Serbia y España. Yo la pasé superbién. No obtuvimos el resultado que queríamos, pero conseguimos una victoria que fue histórica para ellos e increíble para mí”, dijo Quiñones a Primera Hora.

En la fase de grupos del Next Gen de la Euroliga, el joven boricua se probó ante el INSEP de París, el Cedevita Olimpija de Ljubljana y el Real Madrid. El jueves coqueteó con un triple-doble al finalizar con 29 puntos, ocho rebotes y nueve asistencias en la derrota 102-77 ante el conjunto parisino.

Al día siguiente volvió a brillar con 34 puntos, cinco rebotes y seis asistencias en el triunfo 94-89 del Panathinaikos sobre el Cedevita Olimpija. El sábado, el quinteto ateniense fue superado 126-48 por el Real Madrid en el cierre de fase de grupos, pero Quiñones firmó un doble-doble de 18 puntos y 12 rebotes, que incluyó cinco asistencias.

Así las cosas, concluyó el certamen celebrado en Atenas, Grecia, con promedios de 27 puntos, 8.3 rebotes y 6.7 asistencias en tres partidos, un desempeño que dejó una buena impresión en el club que lo reclutó.

“A mí directamente no me dijeron nada, pero mi agente y mi equipo recibieron buen feedback, tanto de los aspectos positivos como de los negativos. Panathinaikos, con los que jugué, estuvieron muy contentos con lo que yo hice, pero ningún club mostró interés porque sabían que yo iba para allá por una invitación y volvería para Estados Unidos para jugar colegial”, compartió Quiñones.

El trujillano recién se graduó de Christopher Columbus High School, en Miami, Florida, y tenía previsto competir únicamente en el FIBA AmeriCup Sub-18 2026 y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 antes de dar el salto al baloncesto de la Asociación Nacional Atlética Colegial (NCAA, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, le presentaron una inesperada oferta para competir en el Next Gen de la Euroliga, que no debía dejar pasar al tratarse de una de las vitrinas más importantes para las principales promesas a nivel global.

“Alguien le hizo el acercamiento a mi papá y él inicialmente dijo que no, porque pensaba que yo quería enfocarme solamente aquí en Puerto Rico y no jugar eso. Pero cuando me lo comentó, hablé con mi agente y vi la gran oportunidad que era para enseñar lo que podía hacer en el otro lado del mundo. Para la edad de 18 años es un torneo bien grande que en verdad no podía perderme. Jugué contra europeos a los que de seguro me encontraré toda mi vida: nenes de Serbia, Eslovenia, Francia, de todos lados. Enfrentarme contra ellos a tan temprana edad es bueno”, sostuvo el puertorriqueño.

Quiñones fue uno de los 40 prospectos invitados en febrero a la décima edición de Basketball Without Borders, un campamento organizado por la FIBA y la NBA que se llevó a cabo durante el fin de semana del Juego de Estrellas en Los Ángeles, California. El francés Cameron Houindo cargó con el premio de Jugador Más Valioso de dicho evento y volvió a toparse con el boricua en el Next Gen de la Euroliga como integrante del Cedevita Olimpija de Ljubljana, pero esta vez fue Quiñones quien salió por la puerta ancha.

“No los conozco por nombres, pero por caras sí. Había muchos que jugaron conmigo en el Basketball Without Borders. Estoy familiarizado con algunos de ellos. Fue bueno verlos allá y competir contra ellos”, señaló el escolta.

Felipe Quiñones maneja el balón en el torneo Next Gen de la Euroliga.
Felipe Quiñones maneja el balón en el torneo Next Gen de la Euroliga. (FBPUR)

Un verano vistiendo el uniforme patrio

Quiñones, por otra parte, fue anunciado el martes como uno de los 12 jugadores que representarán a Puerto Rico bajo la dirección de Eddin “Guayito” Santiago en el FIBA AmeriCup Sub-18. El Equipo Nacional lo completan Andrew Rosario, Darell Rodríguez, Davey Candelaria, Derek Pagán, Derick Salaberrios, James Rivera, Jesús Pizarro, Jomar Bernard, Lenuel Narváez y Myles Fuentes. Más adelante, se espera que haga el corte para el seleccionado patrio que verá acción del 24 de julio al 8 de agosto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

“Siempre lo que quiero es representar a Puerto Rico en grande. Obviamente, trataré de ganarme una medalla, especialmente en esta (AmeriCup) para conseguir el pase al Mundial del año que viene. Esto es lo que yo he querido desde chiquito, así que para mí es un logro y un orgullo. Siempre que esté en la cancha con esa camiseta de Puerto Rico daré mi 100 por ciento”, aseguró el joven canastero.

Felipe Quiñones con el uniforme del Equipo Nacional.
Felipe Quiñones con el uniforme del Equipo Nacional. (Suministrada)

Quiñones aparece en la posición 71 del ranking nacional SC Next Top 100 y es considerado un prospecto cuatro estrellas. Trató de ser reclutado por alrededor de 10 universidades cotizadas, pero optó por Florida Atlantic University debido a su relación con el dirigente John Jakus. Se reportará en agosto, una vez termine sus compromisos con la Selección Nacional.

“El coach que está ahí me ha reclutado desde temprana edad. Confío en él y en que me podrá ayudar a llegar a ese próximo nivel. Se sintió como casa. Están hambrientos, quieren ganar y en verdad eso es lo que yo quiero. Quiero ganar y competir”, afirmó el canastero acerca de la institución que avanzó al Final Four de la NCAA en 2023.