Caracas. Alarmada tras hilvanar ocho derrotas consecutivas, incluyendo siete en los fogueos de su reciente gira de preparación, Venezuela busca corregir errores y mejorar su desempeño previo al debut del sábado contra Eslovenia en la Copa Mundial FIBA.

Venezuela integra el Grupo F, en donde además del seleccionado esloveno, se medirá dos días después con Cabo Verde y el 30 de agosto ante Georgia. Todos ellos en la ciudad japonesa de Okinawa. El Mundial, con 32 selecciones, también tiene a Filipinas e Indonesia como sedes.

La Vinotinto — que disputará su quinto mundial de su historia y que logró por primera vez su segunda clasificación seguida — está experimentando uno de sus peores momentos.

“Este es un proceso muy difícil, quizás la gente no lo entiende, jugamos con equipos de primer nivel”, dijo el base Heissler Guillent, recientemente citado por la Federación Venezolana de Baloncesto.

Venezuela logró su pase pese a sucumbir en febrero pasado ante Canadá en el último partido de la eliminatoria americana. Recibieron la ayuda de República Dominicana al vencer a Argentina.

Los venezolanos dejaron fuera a Argentina, subcampeona en el Mundial de 2019, gracias a su victoria con una diferencia de 45 puntos (115-70) en el partido previo ante Bahamas. Ese fue su último triunfo.

Además del partido oficial con Canadá, Venezuela acumula 10 derrotas en sus últimos 11 compromisos, entre ellos los ocho encuentros amistosos programados como preparación para el Mundial: perdió ante Angola (66-61), Argentina (65-66), España (87-57), Francia (86-67), Australia (97-41), Sudán del Sur (80-61) y Brasil (83-71).

Pese al cúmulo de reveses y el bajo porcentaje de efectividad en los lanzamientos bajo el aro, de media y larga distancia, los miembros del equipo venezolano son optimista y ponderan como algo positivo que en los choques de fogueo han enfrentado a equipos de alto nivel como España, campeón del pasado Mundial, y Francia, terceros.

Lo importante es que el equipo se está engranando, buscamos corregir cosas, seguir mejorando”, acotó Guillent. “Confiamos en llegar al mundial con el mejor ritmo posible y saltar a la cancha con toda las ganas de ganar los partidos oficiales”, añadió.

El argentino Fernando Duró, quien además dirigió a la Vinotinto en el Mundial de 2019 en China, también se mostró confiado en que a la postre rinda sus frutos al haber tenido una fase preparatoria de “máxima exigencia táctica, técnica y física”.

El objetivo de los choques de fogueo era realizar ajustes y “buscar la mejor forma el 26 de agosto para el primer partido con Eslovenia”, añadió el estratega, quien cuenta con figuras que queman sus últimos cartuchos y una joven camada llamada a liderar el recambio.