El lunes, 17 de septiembre de 2001, los Expos de Montreal dominaban un partido por 1-0 ante los Marlins de Florida cuando el lanzador boricua Javier Vázquez se encontraba tomando su segundo turno en la caja de bateo en la tarde.

Enfrentando a Ryan Dempster, el lanzador boricua de seguro se sentía más seguro en la caja de bateo que lo que podía sentirse en la lomita de lanzar. Después de todo, enfrentaría un lanzamiento de sobre 90 millas por hora con un casco protector en su cabeza. Pero nada más lejos de la verdad.

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Vázquez recibió un pelotazo en el centro del casco que le provocó una fractura del hueso frontal de una de las cavidades orbitarias (eye socked) y lo alejó del diamante el resto de la temporada.

“Tuve una fractura craneal con todo y casco en la misma frente. Me rompió la sinus”, recordó Vázquez.

“Gracias a Dios no tuve grandes consecuencias. Lo que sí fue que la cara se me hinchó”, prosiguió el jugador que tuvo una trayectoria de 14 años en las Mayores.

Con esa experiencia en mente, Vázquez ayer se mostró interesado en conocer cuánto podrán proteger a un lanzador las gorras que Major League Baseball aprobó esta semana para tratar de ayudar a los lanzadores a soportar posibles lineazos bateados a sus cabezas durante un partido.

“No he visto la gorra ni la he probado. Habrá que ver si en realidad pueden ayudar. Sobre todo conocer cuánto pesan y si el lanzador tendrá suficiente tiempo para reaccionar con el peso que puedan tener. Un bateador recibe un lanzamiento de un pitcher a 90 millas pero un batazo puede venir hacia atrás a más velocidad”, dijo Vázquez, quien evidentemente no pudo ser protegido por un casco más mullido en su episodio del 2001 en Montreal.

Comoquiera que sea, Vázquez ve con buenos ojos que se considere velar por el bienestar de los lanzadores y los receptores en las Mayores. Como ya se ha dicho, la liga también ha decidido prohibir las colisiones en el plato.

“Si protege estoy de acuerdo. La demanda de la NFL (por las conmociones cerebrales) parece que fue una llamada de alerta para todas las ligas”, aseguró Vázquez.

Mientras, el lanzador de los Indios de Mayagüez, Jonathan Albaladejo, mostró su aval a la medida que podría tener un poco de resistencia al ser considerada muy poco estética.

“(Es) una buena idea. Sé que habrá varios (jugadores) que se van a quejar si la gorra es muy grande porque no se va a ver bien. Pero, en cuestión de seguridad, creo que es una buena medida”, dijo Albaladejo.

Las placas de seguridad que serán cosidas a la gorra y podrán ajustarse a la medida. Además, tendrán un peso adicional entre seis y siete onzas y protegerán la frente, las sienes y la parte lateral de la cabeza.

Según datos suministrados, la nueva gorra de la compañía isoBLOX aumentará el grosor de las gorras a 2.5 centímetros en el frente y otros 2.5 en los lados.

“No creo que debe cambiar nada (de la forma de lanzar). Independientemente de cuánto pese, lo que puede hacer es cansarte. Pero no creo que sea un cambio tan grande. El único cambio será en la forma en que tú te veas”, sentenció Albaladejo.