
Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 15 años.
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Lakeland, Florida (AP). El astro venezolano de los Tigres de Detroit, Miguel Cabrera, ofreció ayer “mil disculpas” y prometió trabajar para rescatar su reputación tras el último incidente provocado por el consumo de bebidas alcohólicas en el que se vio involucrado.
Cabrera se presentó ayer al campo de entrenamientos de los Tigres de Detroit por primera vez desde que la semana pasada fue detenido por sospecha de conducir en estado de ebriedad.
Se anunció que el primera base de 27 años ingresará a un programa de terapia que es manejado por las Grandes Ligas y el sindicato de jugadores.
“Primero que nada, me siento avergonzado por lo que pasó esa noche”, declaró Cabrera en español en una rueda de prensa en Tigertown, la sede de pretemporada de club en Florida. “Le pido disculpas a mis compañeros, al dueño, a los aficionados, a todos, por ese acto vergonzoso. He trabajado en esa situación. Les pido mil disculpas”.
Cabrera fue detenido el 16 de febrero bajo sospecha de conducir borracho y no acatar las indicaciones del agente de policía, ambos delitos menores. Deberá comparecer ante el tribunal el 16 de marzo.
Según el reporte de la policía del condado de St. Lucie en Florida, tras avistarse un auto humeante, los agentes se percataron de que el jugador olía a alcohol, hablaba con la voz entrecortada y hasta quiso tomar un trago de una botella de escocés frente a las autoridades.
Sus disculpas también fueron para la policía, “por la actitud que tomé esa noche”.
“Estoy bien avergonzado de lo ocurrido esa noche”, afirmó Cabrera, quien vestía un suéter blanco y era rodeado por ejecutivos de los Tigres y su agente Fernando Cuza.
“Creo en la justicia de Estados Unidos y creo en la reputación de mi nombre. Trabajaré para ganarme el respeto de todos”.
También fue franco y directo cuando le preguntaron si quería seguir conduciendo: “Yo no quiero manejar más nunca”.
Éste fue el más reciente problema de Cabrera por culpa de la bebida. En 2009, el inicialista estuvo involucrado en una pelea con su esposa tras pasar una noche de copas, luego de un partido al final de la temporada regular en que su club cedía a los Mellizos de Minnesota la punta de la División Central de la Liga Americana.

