Los gritos de algarabía se apoderaron de la Puerto Rico Baseball Academy & High School cuando Bug Selig, comisionado de las Grandes Ligas, anunció que Carlos Correa había sido escogido por los Astros de Houston como la primera selección en el sorteo de novatos de las Grandes Ligas de 2012.

En ese momento, las lágrimas comenzaron a surcar el rostro de doña Carmen Arroyo Soto, abuela materna de Correa, al tiempo que varios familiares la abrazaban en señal de felicitación. Y no era para menos, su nieto se convirtió en el primer boricua en ser seleccionado en dicha posición.

Para Arroyo Soto, todo lo vivido ayer fue la culminación de muchos años de trabajo duro, en los que Correa se esforzó al máximo para poder subir el primer escalón de una escalera que espera que lo lleve a cumplir su sueño de jugar en las Grandes Ligas.

“Éste es uno de los días más felices de mi vida. Gracias al señor, se logró. Él trabajó siempre fuerte para esto y lo logró. Es una bendición”, dijo Arroyo Soto mientras se secaba las lágrimas.

A sus espaldas, los compañeros de clase y equipo de Correa esperaban ansiosos por ver y escuchar, vía Skype, sus primeras declaraciones.

Para el jardinero Lee Jr. Agosto, este mérito de Correa es gracias a su dedicación y ética dentro del diamante.

“Todavía no lo puedo creer. Carlos es un compañero en todas las facetas. Juega fuerte el béisbol en todo momento, nunca se quita. Su fuerza y talento son sobrenaturales”, sostuvo Agosto, quien es compañero de Correa en el equipo Mizuno de la Big League.

En tanto, Bryan Ortiz aseguró que esta selección es el resultado de todo el sacrificio realizado por Correa durante los pasados años.

“Desde pequeño él ha trabajado fuerte. Todo esto es un premio a su sacrificio y esfuerzo. Desde siempre ha querido esto (todo lo que está pasando) y siempre nos dijo que iba a lograr su sueño”, recordó Ortiz antes de soltar una sonrisa.