Las Grandes Ligas enviaron un mensaje contundente: Cuba no podrá ser parte de la Confederación del Caribe mientras las ligas invernales quieran usar a sus peloteros en sus torneos.

La vicepresidenta de operaciones de las Mayores, Kim Ng, mostró su descontento de forma tajante en una misiva enviada a mediados de julio pasado al presidente de la Confederación, Juan Francisco Puello, y que fue reseñada ayer por el periódico dominicano Diario Libre.

“(La administración de) MLB quedó sorprendida y extremadamente decepcionada cuando supo que la Confederación había decidido, sin consultar con MLB, introducir un nuevo equipo cubano a su membresía”, escribió Ng en el documento.

Además, pidió que el organismo dé por terminado el acuerdo con Cuba y lo anuncie públicamente. Probablemente eso fue reiterado en la reunión que sostuvieron las partes ayer y en la que no se llegó a un nuevo acuerdo.

“Por esta vía, MLB solicita que la Confederación rescinda inmediatamente del acuerdo con la Federación Cubana. Suministre a la MLB una confirmación por escrito de tal rescisión y lo anuncie en público”, recalcó Ng en la carta que extiende hasta el 15 de agosto los términos del acuerdo invernal.

Para el ex presidente de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente, Joaquín Monserrate Matienzo, la determinación de MLB es “política”.

“Es un asunto de la política pura de Estados Unidos comandada por las fuertes influencias de la derecha cubana que ha hecho de la presencia de Cuba una causa de política extranjera”, aseguró Monserrate Matienzo, quien actualmente es el presidente de los Cangrejeros de Santurce en la liga invernal.

“Seguramente la prohibición viene del Departamento del Tesoro que prohíbe que Estados Unidos o sus ciudadanos realicen un acuerdo comercial con Cuba”, prosiguió.

Monserrate Matienzo se refiere al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba desde 1960 y fue intensificado nuevamente a partir de junio.

Algo que no está muy alejado de lo que ocurrió, pues en la misiva Ng hizo referencia a las gestiones que deben hacerse con el gobierno estadounidense para que Cuba pueda jugar y el poco tiempo que había para realizarlas ante la proximidad de los torneos.

A modo de ejemplo, MLB necesitó crear una corporación separada para montar el Clásico Mundial de Béisbol y necesitó buscar como socio a la Federación Internacional de Béisbol para que este organismo fuera el que emitiera pagos a los equipos y poder remunerar a Cuba sin que las Grandes Ligas violen las leyes estadounidenses.

Puello dijo ayer a Prensa Asociada que la Confederación se va encaminando hacia esa dirección.

“Se están haciendo las gestiones para los fines de que Cuba esté en la Serie del Caribe, pero eso lo vamos a hablar con el gobierno de Estados Unidos”, sostuvo Puello antes de asegurar que la reunión de ayer en Nueva York fue una productiva.

No hacerlo será inaceptable para MLB, pues estaría en violación a las leyes si sus jugadores participan en la Serie del Caribe y Cuba es parte de dicha competición.

Eso muestra también que fuera del ámbito político, las Grandes Ligas tienen agarrado el sartén por el mango. No darles permiso a sus peloteros afiliados representaría un duro golpe a las ligas invernales.

“MLB es una organización poderosa e inmensamente rica que vela por sus intereses primero y luego por los de los demás. Anticipando ese punto se podría decir que pueden obligar a los miembros de la Confederación a tomar la determinación sacar a Cuba luego de ser invitada y aceptada”, dijo Monserrate Matienzo.

Según la página primicias.com.do, un estudio de las nóminas de los equipos dominicanos de la pasada campaña reflejó que el 87% de los jugadores que vieron acción estaban bajo contrato de MLB. En Puerto Rico la situación es muy parecida. Según Yamil Benítez, vicepresidente de la Asociación de Peloteros de Puerto Rico, en la Isla ese número representa el 80% de su matrícula.

“Nuestra liga se afectará, pero no es un golpe que no podamos subsanar. Se pueden traer peloteros japoneses y de las ligas independientes de Estados Unidos. Sin embargo, los fanáticos se quedarían sin ver a grandes estrellas y prospectos”, dijo Monserrate Matienzo.