Arlington, Texas. Luego de decidir colgar los spikes y echar a un lado el peto, la careta protectora y la trocha, Iván Rodríguez se encamina a una vida fuera del diamante como jugador, pero esperanzado en continuar dentro del deporte en alguna capacidad.

En el día que anunció su retiro oficial como jugador en las Grandes Ligas, Rodríguez reflexionó sobre su carrera de 21 años de duración, sus emociones ante su despedida del juego y sobre sus planes futuros desde el primer hogar que lo acogió como pelotero profesional en Arlington, Texas.

Primera Hora: ¿Cuán difícil se te hizo tomar esta decisión?

No hace mucho tiempo que comencé a pensarlo. Todavía es duro para mí. Sé que todavía me quedaba bastante por jugar. Pero ves que las cosas no son iguales y es mejor terminar de la manera correcta, aunque sea duro. La realidad es la realidad. Veintiún años son muchos y llegó el día. Gracias a Dios tengo el apoyo de mi familia y siempre me decían que escogiera lo que fuera mejor para mí.

¿Te retiras bajo tus propios términos?

Así es. Si no iba a jugar regularmente, no valía la pena.

¿Cuán duro es este momento para ti?

Muy emocional. Soy una persona que soy muy duro por fuera, pero por dentro me siento muy emocionado. Esto es algo que he estado hacienda casi toda una vida. Ya no voy a estar en el clubhouse compartiendo con los muchachos, compartiendo en la práctica de bateo. Da un poquito duro. Pero a la misma vez me siento orgulloso, feliz de lo que he logrado, de la carrera que he tenido, del respeto que tengo de la prensa, de los fanáticos, de mis compañeros. De hecho, hoy (en la ceremonia) estaba casi el equipo completo que estuvo conmigo (con los Vigilantes) y eso vale mucho para mí. Da a entrever la clase de persona que soy, no sólo en el terreno de juego, sino fuera de él.

¿Ésa es la manera en que quieres ser recordado?

Siempre he tratado de establecer ese legado. Que la gente me conozca como un amigo, que conozca a Iván como una persona buena. No sólo por sus logros en el béisbol.

¿Te retiras con algún sinsabor? Prácticamente lo lograste todo, excepto llegar a 3,000 hits y jugar contra tu hijo Iván (jardinero en liga menor con los Mellizos de Minnesota).

Lo de jugar contra mi hijo hubiera sido bien bonito. Aunque puedo decir que jugué con él en Puerto Rico (con los Criollos de Caguas en la liga invernal). Puedo decir que jugamos en profesional y eso lo tengo. No importa donde haya sido, para mí fue un orgullo poder jugar con él, estar en el mismo equipo, con el mismo uniforme y que haya sido mi compañero de equipo aparte de hijo.

¿Y sobre los 3,000 hits?

Le doy gracias a Dios por toda la carrera que he tenido. No tengo lamentos. Quizás lo único que me faltaban eran 156 hits (para los 3,000). Fue lo único. Aparte de eso logré todo lo que quería en mi carrera. Como dijo Tom Grieve (narrador de los Vigilantes) en la conferencia de prensa, mis números hablan por sí solos.

¿Crees que entrarás al Salón de la Fama en la primera votación?

No me gusta hablar de mí mismo. Eso se lo dejo a la prensa, que son los que analizan las estadísticas y todo. Lo único que puedo decir es que estoy contento porque estuve en el mejor béisbol del mundo por 21 años y no todo el mundo puede decir eso. Son muy pocos los que han tenido una carrera tan bonita, duradera. No tuve casi lesiones, jugué bastante y de forma consistente.

¿Si tuvieras que escoger una palabra para describir tu carrera, sería ‘consistencia’?

Sí, sería consistencia. Pero también disciplina, preparación y hard work (trabajo fuerte). Nunca fui conformista.

¿Cómo se visualiza Iván Rodríguez ahora fuera del terreno de juego?

Voy a estar en el béisbol toda mi vida. Hice mi conferencia de prensa para retirarme como jugador de Grandes Ligas, pero no de todo. Por más cosas que tú hagas en la vida fuera del terreno (inversiones), siempre uno va a estar en el béisbol. Me veo en la organización de Texas trabajando en el equipo en algún puesto. Para mí eso vale mucho. Ésta es una gran organización y la respeto mucho. Fue la que me dio la oportunidad para jugar en el mejor béisbol del mundo. Estar aquí es un privilegio y hablar 21 años después de esto no hay nada que lo compare.

Platicando con el presidente de los Vigilantes, Nolan Ryan, le dije que te vislumbraba como futuro coach o hasta mánager. Él estuvo de acuerdo. ¿Qué tú crees?

Ahora mismo no te puedo decir ni que sí ni que no en específico. Pero sí te puedo asegurar que voy a estar envuelto en el béisbol en alguna capacidad. Nunca digo que no a coach, mánager u otra posición. Me gustaría en algún futuro cercano. ¿Quién sabe? Sería algo chévere, bonito. El tiempo dirá.

Te retiraste de Grandes Ligas, pero, ¿haz pensado jugar un par de juegos en Puerto Rico en la Liga Invernal para retirarte como jugador en la Isla y jugar una última vez con tu hijo?

Ahora mismo no estoy pensando en eso. Estoy pasando por un sinnúmero de cosas en la mente que son muy emocionales. Pero no descarto nada.

¿Cuánto tiempo pasarás fuera del béisbol para tener tiempo con la familia?

No mucho. El béisbol siempre va estar conmigo. Sólo me retiro como jugador. Voy a sentarme con mi señora, dialogar sobre el futuro, ver dónde nos vamos a establecer y de ahí seguimos. Y claro, voy a ir a ver a mi hijo jugando un poquito más a menudo.